Alrededor de 30.000 a 40.000 cajas de plátano ecuatoriano quedaron represadas en la frontera norte luego de que Colombia restringiera el ingreso de varios productos por vía terrestre, entre ellos esta fruta, afectando a productores y exportadores.
El producto fue devuelto la semana pasada desde la frontera hacia su punto de origen, principalmente el cantón El Carmen, en Manabí, uno de los principales centros de producción platanera del país.
De acuerdo con Eduardo Manrique, director ejecutivo de la Asociación de Exportadores de Plátano del Ecuador (Asoexpla), gran parte de la fruta represada corresponde a plátano destinado a procesos industriales, por lo que no cumple con las especificaciones de calidad exigidas por mercados internacionales de fruta fresca.
Ante esta situación, el sector analiza alternativas para evitar pérdidas. Entre ellas está redirigir la producción al consumo interno o a la agroindustria de exportación, que utiliza el plátano para productos procesados.
La restricción se da en medio de tensiones comerciales entre Ecuador y Colombia, que impuso aranceles y limitó el ingreso terrestre de varias mercancías ecuatorianas como respuesta a medidas comerciales adoptadas por Ecuador.
Productores advierten que el represamiento de fruta ya impacta en el mercado interno, donde el aumento de la oferta ha provocado una caída del precio de la caja de plátano, afectando especialmente a pequeños agricultores.











