El presidente Donald Trump afirmó que la operación militar conjunta entre Estados Unidos e Israel contra Irán, lanzada a finales de febrero después de la muerte del líder supremo iraní, podría prolongarse por varias semanas, aunque no se ha fijado un punto final definitivo y la duración dependerá de cómo evolucionen los objetivos militares y la negociación diplomática.
Declaraciones de Trump y objetivos
Trump dijo que la ofensiva —que ha sido denominada Operación Furia Épica y que incluye ataques aéreos y marítimos— podría extenderse más allá de un mes, para “cumplir con todos los objetivos” planteados por Estados Unidos y sus aliados.
El mandatario ha reiterado que las fuerzas estadounidenses están listas para una campaña continua, enfatizando que las operaciones no terminarán hasta que se consideren cumplidos sus objetivos estratégicos.
Aunque algunas declaraciones sugieren una duración esperada de “aproximadamente cuatro semanas” en términos de combates activos, Trump también ha indicado que las acciones podrían llevar más tiempo en función de las circunstancias sobre el terreno.
Contexto del conflicto
La ofensiva militar comenzó tras ataques coordinados entre Estados Unidos e Israel, con el objetivo de neutralizar capacidades militares iraníes y desmantelar redes que Washington considera amenazas a su seguridad y la de sus aliados.
La respuesta de Irán ha incluido contraataques con misiles y drones, y la escalada ha generado preocupación internacional sobre una posible ampliación del conflicto en el Medio Oriente.
Implicaciones regionales y globales
El conflicto ha causado caídas en los precios de la energía y tensión en los mercados globales, y varias potencias internacionales han hecho llamados a la moderación y al diálogo para evitar una escalada mayor.
Por ahora, no existe un cronograma oficial de finalización de la operación ni un acuerdo de alto el fuego, y la duración total dependerá de factores militares, diplomáticos y las dinámicas sobre el terreno.











