El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que los días del mandatario venezolano Nicolás Maduro “están contados”, en una declaración que incrementa la tensión bilateral y que fue emitida en una entrevista con Político, publicada el martes 9 de diciembre de 2025.
Consultado sobre hasta dónde estaría dispuesto a llegar para lograr la salida de Maduro del poder, Trump respondió con firmeza: “Sus días están contados”. No obstante, evitó confirmar o descartar una eventual intervención terrestre. “No quiero hablar de eso. ¿Por qué hablaría de eso con Politico, una publicación tan hostil conmigo?”, señaló.
Trump no reconoce a Maduro como presidente legítimo de Venezuela. Sus declaraciones llegan un día antes de que Ana Corina Sosa, hija de la líder opositora María Corina Machado, recibiera en Noruega el Premio Nobel de la Paz en representación de su madre.
Movimientos militares en la región
De acuerdo con Flightradar24, dos aviones de combate F-18 estadounidenses sobrevolaron aguas del Golfo de Venezuela durante unos 40 minutos, alrededor del mediodía del martes 9 de diciembre. La maniobra fue interpretada como un gesto adicional de presión por parte de Washington.
Respuesta de Caracas
Las autoridades del régimen venezolano respondieron rápidamente. El ministro de Defensa, Vladimir Padrino López, afirmó que la determinación de luchar por la libertad del país está “reforzada con armas”. Añadió que la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ha actuado “dignamente” frente a las “amenazas” de Estados Unidos y que cuentan con un plan rector para enfrentar lo que calificó como una “nueva agresión militar y multiforme del imperialismo norteamericano”.
Por su parte, Jorge Rodríguez, jefe negociador del chavismo y presidente del Parlamento, advirtió que Venezuela se defenderá “con absoluta certeza” ante cualquier incursión militar. Según sus declaraciones, Estados Unidos “quiere una guerra para asolar” al país caribeño.
Rodríguez también anunció que Venezuela se retirará de la Corte Penal Internacional (CPI), alegando “vasallaje” y parcialidad entre sus representantes. Sostuvo que el tribunal “no está allí para impartir justicia ni para defender derechos” y criticó que no se haya pronunciado sobre las “amenazas y guerra psicológica” que, según él, ejerce Estados Unidos contra Venezuela.











