Ecuador ha logrado mejorar su productividad y la calidad de su cacao, reforzando su posición como uno de los principales productores de cacao fino de aroma del mundo, sin embargo, gran parte del producto todavía se exporta como materia prima, lo que limita el valor agregado y desarrollo de la industria chocolatera nacional.
Producción y calidad en alza
Tras un periodo de bonanza en los precios internacionales, la productividad del cacao en Ecuador se ha duplicado, pasando de cerca de 500 kg por hectárea al año a alrededor de 20 – 22 quintales por hectárea, gracias a la implementación de tecnologías como fertilización mejorada, manejo integrado de plagas y sistemas de riego.
Productos de mejor calidad y procesos como la fermentación y secado adecuados han permitido que el cacao ecuatoriano conserve su reputación en el segmento de cacao fino de aroma, altamente demandado por chocolaterías de alta gama en el mundo.
Regiones con mayor crecimiento
Las provincias que destacan en el aumento de producción son:
Los Ríos
Guayas
Manabí
Esmeraldas
Santo Domingo
En estas zonas, las mejoras tecnológicas han tenido un impacto directo en los rendimientos y calidad del producto.
Producción sostenible y mercado orgánico
Una parte importante de los productores ha apostado por cacao orgánico y sostenible, que suele obtener mejores precios en mercados exigentes pese a los desafíos de producción y certificación que implica esta especialización.
El desafío del valor agregado
Aunque el Ecuador produce más y mejor cacao, persiste el problema de exportar principalmente materia prima sin valor añadido, es decir, cacao sin transformar en productos como chocolate, cacao procesado o derivados con mayor margen comercial.
Según representantes del sector, las condiciones internas del país en ámbitos laborales y de costos impositivos dificultan la instalación de industrias chocolateras competitivas. De hecho, es más barato procesar cacao y hacer chocolate en países como Estados Unidos que hacerlo dentro del Ecuador.
Esto significa que, aunque Ecuador exporta gran volumen de cacao fino de aroma a mercados internacionales, el país pierde ingresos potenciales que se generarían si el grano se procesara localmente y se convirtiera en productos con mayor valor comercial.
La mejora en productividad y calidad del cacao ecuatoriano refleja una evolución positiva del sector agrícola, resultado de inversión tecnológica y mejores prácticas en campo. Sin embargo, el gran reto para 2026 sigue siendo impulsar la industrialización y el valor agregado, con el objetivo de que Ecuador no solo sea un exportador de materias primas, sino también un referente internacional en productos de chocolate con marca propia y mayor rentabilidad para productores y la economía nacional.
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