La mañana de este lunes se reinstaló en el Complejo Judicial Norte de Quito la audiencia de juzgamiento del denominado caso Pruebas COVID-19, proceso penal en el que se investiga al expresidente ecuatoriano Abdalá Bucaram Ortiz, a su hijo Jacobo Bucaram Pulley, al exagente de tránsito Leandro Berrones y al ciudadano israelí Oren Sheinman.
La causa analiza la presunta comisión del delito de delincuencia organizada relacionado con irregularidades en la comercialización de pruebas rápidas para detectar COVID-19 durante la pandemia.
De acuerdo con la investigación de la Fiscalía, los procesados habrían participado en un esquema para negociar alrededor de 21.000 pruebas rápidas y otros insumos médicos, obteniendo beneficios económicos durante la emergencia sanitaria.
El proceso judicial se encuentra en etapa de juicio desde abril de 2025 y ha tenido múltiples suspensiones y reinstalaciones a lo largo de los últimos meses mientras el tribunal escucha la presentación de pruebas y testimonios.
Durante esta fase del juicio, la Fiscalía busca demostrar la existencia de una estructura organizada que habría operado para comercializar insumos médicos de manera irregular en el país.











