Desde el 27 de febrero, el Ministerio de Salud Pública (MSP) dispuso que no se admitan nuevos pacientes en la Unidad de Cuidados Intensivos Neonatales (UCIN) del Hospital Universitario de Guayaquil, lo que ha generado derivaciones de pacientes embarazadas hacia otros centros de salud cuando requieren atención obstétrica o neonatal especializada.
Qué está pasando
La restricción implica que, aunque las consultas de control prenatal continúan, no se puede garantizar la atención de partos que puedan necesitar cuidados intensivos para recién nacidos, por lo que gestantes son reubicadas en otros hospitales, como el Hospital del Guasmo Sur o el hospital Martha de Roldós.
Pacientes que acudieron por urgencias o para dar a luz se encontraron con la imposibilidad de recibir atención completa en ese centro, y fueron informadas de que si se presenta la necesidad de una UCIN, deberán ser trasladadas.
Motivo de la medida
El MSP explicó que la medida responde a evaluaciones de la Agencia de Aseguramiento de la Calidad de los Servicios de Salud y Medicina Prepagada (ACESS), que detectó la necesidad de hacer adecuaciones en el área de neonatología, especialmente en la climatización y los estándares operativos de la UCIN para garantizar seguridad y calidad en la atención.
Reacción de las usuarias
Varias mujeres que acudieron a la consulta o atención de urgencia manifestaron incertidumbre e incomodidad por la situación, ya que aunque recibieron atención médica general, enfrentaron la inseguridad de no poder dar a luz allí si existía algún riesgo neonatal, por lo que optaron por buscar otras alternativas hospitalarias más seguras.











