La comunidad de Sarayunga, ubicada en la provincia de Azuay, vive momentos de preocupación tras detectar posibles filtraciones de agua en la parte alta del poblado, en el área donde atraviesa el túnel de conducción de la Central Hidroeléctrica Minas–San Francisco. Ante la alerta ciudadana, autoridades locales y nacionales acudieron al sector para realizar un recorrido y constatar la situación.
El túnel, con una extensión de 13,9 kilómetros, transporta agua desde el embalse de San Francisco, en Azuay, hasta la casa de máquinas en Gramalote, donde se genera electricidad. Su recorrido subterráneo atraviesa varias comunidades rurales, entre ellas Tres Banderas, Uzhcurrumi, Río Blanco, Unión y Progreso, Chilcaplaya, La Cascada, El Pindo, San Sebastián y Tendales, todas cercanas a la vía Cuenca–Girón–Pasaje.
Los moradores de Sarayunga aseguran que las afloraciones de agua observadas en las últimas semanas podrían estar relacionadas con filtraciones del túnel. “El agua brota con fuerza en la parte alta y eso nos preocupa, porque no sabemos qué consecuencias pueda traer para nuestras casas y cultivos”, expresó uno de los dirigentes comunitarios.
En respuesta, el alcalde de Pucará, Adrián Berrezueta, junto con el gobernador del Azuay, Xavier Bermúdez, y el gerente de CELEC SUR, Miguel Andrade, recorrieron el área afectada junto a los pobladores. Tras la visita, se anunció que desde el viernes 22 de agosto se iniciarán estudios de geotecnia para determinar el origen del agua y descartar riesgos mayores.
“Lo más importante es garantizar la seguridad de la comunidad. Los estudios técnicos permitirán identificar si se trata de filtraciones del túnel o de otra fuente natural, y a partir de ello se implementarán las soluciones necesarias”, señaló el gerente de CELEC SUR.






