El feriado de Semana Santa se perfila como uno de los más importantes para la reactivación económica en Ecuador, especialmente en sectores como turismo, comercio y gastronomía.
De acuerdo con proyecciones y antecedentes de feriados recientes, destinos de playa como Santa Elena y ciudades de la Sierra como Cuenca concentran la mayor afluencia de visitantes, lo que impulsa significativamente la economía local.
En el caso de Santa Elena, el turismo ha demostrado ser un motor clave. Solo en feriados anteriores, la provincia ha recibido cientos de miles de visitantes, generando movimientos económicos superiores a los 20 millones de dólares, con ocupaciones hoteleras que superan el 90 %.
Cuenca, por su parte, también destaca como uno de los destinos preferidos durante estas fechas, gracias a su riqueza cultural y religiosa. En feriados recientes, la ciudad ha alcanzado impactos económicos cercanos a los 40 millones de dólares, evidenciando el peso del turismo en su economía local.
A nivel nacional, el gasto turístico diario durante feriados puede superar los 26 millones de dólares, reflejando la importancia de estos periodos para la economía ecuatoriana.
Sin embargo, no todas las ciudades experimentan el mismo dinamismo. Quito y Guayaquil suelen registrar menor ocupación hotelera —alrededor del 25 %— debido a que muchos residentes optan por viajar a otros destinos durante los feriados, lo que plantea desafíos para atraer turismo interno.
Expertos coinciden en que, aunque el feriado representa una oportunidad clave para la reactivación económica, también evidencia la necesidad de fortalecer la oferta turística en grandes ciudades y mejorar factores como seguridad, eventos y promoción.
En ese contexto, la Semana Santa no solo mantiene su relevancia religiosa y cultural, sino que se consolida como un eje estratégico para la economía del país, impulsando el consumo y la movilidad a nivel nacional.