La tarde de este jueves 20 de noviembre será sepultado Bolívar Guapi Conya, el pastor evangélico asesinado a tiros afuera de su propia tienda en el sector de Vergeles, al norte de Guayaquil, el pasado lunes. La noticia ha causado profunda consternación entre familiares, feligreses y vecinos que aún no asimilan la tragedia.
De acuerdo con testigos, dos sujetos en motocicleta llegaron al local con intención de robar. En ese momento, el negocio estaba atendido por la esposa y el hermano del pastor. Al escuchar la discusión, Guapi salió a la acera para auxiliar a sus familiares, pero uno de los delincuentes le disparó sin darle oportunidad de defenderse.
El pastor, oriundo de Riobamba, fue trasladado a un centro de salud, donde horas más tarde se confirmó su fallecimiento.
Este hecho se convierte en el tercer ataque violento contra miembros de la comunidad evangélica en Guayaquil en menos de tres meses.
El 28 de agosto, una familia fue acribillada en su domicilio en Flor de Bastión.
El 3 de septiembre, otra familia fue asesinada en La Rotaria.
Las cifras de violencia no dan tregua. La Zona 8 (Guayaquil, Durán y Samborondón) supera los 2.700 asesinatos en lo que va del año. Solo en el distrito Pascuales, donde se ubica Vergeles, se contabilizan 327 muertes violentas.
La comunidad religiosa exige que estos crímenes no queden en impunidad y piden mayor control policial en los barrios afectados por la inseguridad.











