En el marco del fin del ciclo lectivo y el inicio de la temporada de cursos vacacionales, numerosas familias guayaquileñas han optado por inscribir a sus hijos en programas intensivos de inglés, considerados por muchos padres como una estrategia para ampliar las oportunidades académicas y proyectar el futuro universitario de los estudiantes.
Estos vacacionales, ofrecidos tanto por academias privadas como por instituciones especializadas, están diseñados para reforzar las habilidades comunicativas en inglés —un idioma que padres y educadores señalan como fundamental en la educación superior y el mundo globalizado de hoy— mediante clases dinámicas, actividades lúdicas y metodologías interactivas.
La creciente demanda refleja una tendencia creciente: cada vez más familias ven en el dominio del inglés una herramienta indispensable no solo para el rendimiento académico, sino también para mejorar las opciones de éxito en exámenes de admisión, intercambios estudiantiles y acceso a becas internacionales.
Expertos en educación aseguran que el aprendizaje de un segundo idioma durante los años formativos puede incrementar la confianza del estudiante, fomentar habilidades cognitivas y abrir puertas en entornos universitarios y profesionales, dado que el inglés es un requisito frecuente en programas globalizados y carreras de alto desempeño.
Mientras algunos padres buscan vacacionales más centrados en conversación y práctica oral, otros optan por cursos con enfoques amplios que incluyen gramática, lectura y comprensión auditiva, todo con miras a que sus hijos ingresen mejor preparados a niveles superiores de estudio.
Los vacacionales se han convertido en una alternativa educativa valiosa durante el periodo de descanso escolar, con familias que atribuyen a estos programas el desarrollo de habilidades que, además de académicas, aportan confianza y visión global en los niños y adolescentes.











