La Organización de las Naciones Unidas expresó su preocupación por la reciente reforma legal en El Salvador, que permite imponer cadena perpetua a menores de edad vinculados a delitos graves.
A través de un pronunciamiento conjunto, el Comité de los Derechos del Niño y el UNICEF instaron a las autoridades salvadoreñas a revisar esta normativa, al considerar que contradice los principios de la Convención sobre los Derechos del Niño.
El llamado surge luego de que la Asamblea Legislativa aprobara reformas a la Ley Penal Juvenil, eliminando límites previos y habilitando sanciones de prisión perpetua para adolescentes, especialmente en casos relacionados con crimen organizado.
Según los organismos internacionales, este tipo de penas “excesivamente prolongadas” vulneran el enfoque de justicia juvenil, el cual debe priorizar la rehabilitación y reintegración social de los menores, utilizando la privación de libertad solo como último recurso y por el menor tiempo posible.
Además, advirtieron que el encarcelamiento prolongado puede generar graves impactos en la salud mental, la educación y las oportunidades futuras de los adolescentes, sin garantizar una reducción efectiva del delito.
La medida forma parte de un endurecimiento del marco legal impulsado por el gobierno salvadoreño en su lucha contra el crimen, en medio de políticas de seguridad más estrictas que han sido respaldadas por sectores internos, pero cuestionadas por organismos de derechos humanos a nivel internacional.
La ONU reiteró su llamado a que cualquier reforma preserve el carácter especializado del sistema de justicia juvenil y garantice plenamente los derechos de niños, niñas y adolescentes.