El Gobierno ecuatoriano informó que avanza en la ejecución de medidas destinadas a enfrentar la crisis estructural del sistema penitenciario, que incluye la construcción de un nuevo centro carcelario, intervenciones en infraestructura y acciones sanitarias urgentes en la Penitenciaría del Litoral.
El ministro del Interior, John Reimberg, detalló que la edificación de este nuevo centro penitenciario está prevista para iniciar entre marzo y abril del próximo año. El proyecto tendrá una capacidad para 15.120 internos, lo que representaría cerca del 50 % de la población carcelaria del país. Según el ministro, se trata de una obra clave para mitigar el histórico hacinamiento que afecta a los centros de rehabilitación social.
Reimberg reconoció que las cárceles ecuatorianas son “obsoletas” y no cuentan con las condiciones adecuadas para albergar población privada de la libertad, especialmente ante el incremento de la criminalidad y el deterioro institucional. “Hoy estamos viviendo las consecuencias de que durante años no se haya intervenido el sistema penitenciario”, afirmó.
Paralelamente, la Cárcel del Encuentro continúa recibiendo internos trasladados desde otros centros. Hasta este jueves, el Ministerio del Interior reportó la presencia de 640 personas privadas de la libertad en ese establecimiento.
En relación con la situación sanitaria dentro de la Penitenciaría del Litoral, el ministro admitió la existencia de complicaciones que están siendo atendidas mediante presencia médica permanente y suministro de medicamentos. No obstante, reconoció limitaciones de espacio y condiciones aptas para el manejo de enfermedades. Entre los factores que agravan el panorama mencionó la desnutrición y el consumo de drogas dentro de los centros penitenciarios, lo que aumenta el riesgo de contagio.
En las últimas semanas se han denunciado fallecimientos de internos, algunos con síntomas compatibles con tuberculosis. Este escenario motivó que un juez de la Unidad Judicial de la Familia, Mujer, Niñez y Adolescencia Norte declarara la vulneración de derechos fundamentales y ordenara medidas urgentes en materia de salud y rehabilitación.
Reimberg señaló que, pese a las dificultades actuales, el Gobierno está utilizando las herramientas disponibles para corregir las deficiencias y acelerar soluciones estructurales. Según sus estimaciones, la construcción del nuevo centro penitenciario tomará entre 15 y 18 meses, y representa uno de los pilares de la estrategia estatal para recuperar el control y mejorar las condiciones en el sistema carcelario.











