La ciudad estadounidense de Minneapolis se prepara para nuevas manifestaciones este jueves 8 de enero, luego de que una mujer muriera a tiros durante un operativo de la policía migratoria el miércoles, un hecho que ha generado conmoción e indignación entre residentes y organizaciones civiles.
La víctima fue identificada por medios locales como Renee Nicole Good, de 37 años, quien falleció tras recibir varios disparos a quemarropa cuando aparentemente intentaba alejarse en su vehículo de agentes del ICE, quienes se encontraban junto a su automóvil y alegaron que este les bloqueaba el paso.
Imágenes del incidente, ampliamente difundidas en redes sociales, muestran a un agente de ICE enmascarado intentando abrir la puerta del vehículo de Good. Segundos después, cuando la mujer intenta avanzar, otro agente dispara tres veces de frente contra la camioneta Honda Pilot que conducía.
Tras los disparos, el vehículo perdió el control y chocó contra autos estacionados, mientras transeúntes gritaban e increpaban a los agentes federales.
Escena macabra
Testigos describieron una escena impactante. El cuerpo de Good quedó ensangrentado y desplomado dentro del vehículo siniestrado.
Brandon Hewitt, testigo presencial, declaró a la cadena MS NOW que escuchó “tres disparos” y grabó videos del momento en que el cuerpo fue trasladado en una ambulancia.
Otro testigo, entrevistado por FOX9, relató que la pasajera que sobrevivió salió del vehículo cubierta de sangre y que un hombre que se identificó como médico intentó auxiliar a Good, pero fue impedido por los agentes del ICE.
La madre de la víctima, Donna Ganger, señaló al Minnesota Star Tribune que su hija “probablemente estaba aterrada” y que no buscaba enfrentarse a los agentes. Good era madre, poeta y amante del cine, y había estudiado escritura creativa en la Universidad Old Dominion, en Virginia.
Versiones enfrentadas
El gobierno del presidente Donald Trump afirmó que Good intentó atropellar a los agentes, versión que fue rechazada por el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, quien calificó esa postura como “mierda” y pidió al ICE abandonar la ciudad.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, lamentó la muerte, pero calificó el hecho como “terrorismo interno”, asegurando que la víctima había estado “acosando y obstaculizando” el trabajo del ICE. En la red social X, el DHS afirmó que el agente realizó “disparos defensivos”.
En contraste, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, calificó la respuesta de la Casa Blanca como “propaganda” y prometió una investigación “completa, justa y rápida”.
Protestas en aumento
Miles de personas salieron a las calles de Minneapolis tras el tiroteo, portando carteles con mensajes como “Fuera ICE de MPLS”. De acuerdo con el Minnesota Star Tribune, se han convocado nuevas protestas frente a edificios federales y en distintos puntos de la ciudad.
Las redadas ordenadas por el gobierno de Trump para detener y deportar migrantes han generado fuertes críticas, con señalamientos de que los agentes migratorios actúan como una fuerza paramilitar y sin el entrenamiento adecuado.
Las autoridades federales indicaron que hasta 2.000 agentes han sido desplegados en Minneapolis y sus alrededores para ejecutar redadas, especialmente tras denuncias relacionadas con migrantes somalíes.
El caso de Renee Good reabre el debate nacional sobre el uso de la fuerza, la actuación de ICE y las consecuencias de la política migratoria impulsada por la actual administración estadounidense.











