La Policía Nacional del Perú identificó el cuerpo de una mujer ecuatoriana hallado dentro de un colchón abandonado en un descampado del distrito de San Martín de Porres, en Lima, en un caso que ha generado conmoción en ambos países.
El cadáver fue localizado el 15 de enero de 2026 en un terreno baldío cerca de las avenidas Naranjal y Pacasmayo, luego de que residentes reportaran un olor fétido y alertaran a las autoridades.
La víctima fue identificada como Jennifer Lisbeth Mendoza Segura, de 25 años, madre de cuatro hijos y originaria del cantón Milagro, provincia del Guayas, en Ecuador. La Policía logró su identificación gracias a un tatuaje con el nombre de su pareja y una corona en uno de sus brazos, lo que permitió a su pareja reconocerla desde Ecuador.
Según la investigación policial y el testimonio de su pareja, Jennifer Lisbeth habría viajado al Perú el 11 de enero tras asegurar que había conseguido una oportunidad laboral en Lima. Desde entonces, la comunicación con su familia se interrumpió hasta que se reportó su hallazgo sin vida.
Circunstancias del hallazgo y detención
Las cámaras de vigilancia cercanas al lugar captaron el momento en que un mototaxi trasladó el colchón donde estaba el cuerpo hacia el descampado. La Policía Nacional identificó y detuvo al conductor, Darwin Cruz Vásquez (43 años), quien admitió haber sido contratado por tres individuos —identificados como Alex, Dark y Adriana— para trasladar el colchón a cambio de dinero. El detenido aseguró que ignoraba que el colchón contenía un cadáver, aunque las autoridades han cuestionado su versión, pues intentó ocultar la placa de su vehículo tras los hechos.
Un juez dictó nueve meses de prisión preventiva contra el mototaxista mientras continúa la investigación. Paralelamente, la Policía y el Ministerio Público peruano mantienen operativos para localizar a los presuntos autores materiales del asesinato, quienes habrían huido y podrían estar intentando cruzar la frontera hacia Chile.
Posible pista de trata de personas
Las autoridades no descartan que el caso esté vinculado a una red de trata de personas, ya que la víctima habría sido contactada en Ecuador con la promesa de un empleo no precisado, un patrón que es investigado por la Fiscalía y la Policía peruana.
Respuesta familiar y repatriación
Familiares de Jennifer Lisbeth han viajado a Lima para colaborar con las diligencias y han solicitado apoyo solidario con los gastos de repatriación del cuerpo a Ecuador, debido a sus limitados recursos económicos. El caso continúa bajo investigación mientras las autoridades buscan esclarecer el móvil del crimen y detener a los sospechosos aún prófugos.










