Ecuador

Muertes de reclusos por tuberculosis se multiplicaron por ocho agudizan alarma en sistema penitenciario

La Penitenciaría del Litoral, el centro de reclusión más grande del país, continúa enfrentando una emergencia sanitaria debido a un brote de tuberculosis, enfermedad altamente contagiosa que se ha propagado entre la población recluida. Familias, defensores de derechos humanos y reportes periodísticos han denunciado que la situación está provocando un número elevado de decesos sin signos de violencia, los cuales se presumen como asociados a tuberculosis y condiciones de salud deterioradas.

Desde principios de enero de 2026, las autoridades del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI) y los equipos de Policía Nacional han recogido cuerpos de reos en distintos pabellones del penal, cuyos fallecimientos se investigan con autopsias correspondientes, aunque no presentan signos de violencia y se presume que están relacionados con la enfermedad y la desnutrición crónica imperante en la cárcel.

Solo en las primeras semanas de enero se registraron al menos 12 reclusos fallecidos con causas a determinar —presumiblemente tuberculosis o desnutrición— y más recientemente se reportaron 18 reos muertos en 48 horas bajo circunstancias similares, con familiares denunciando demoras de hasta nueve días en la entrega de cadáveres debido a saturación de los servicios médicos y de Criminalística.

El brote de tuberculosis en esta penitenciaría no es un fenómeno aislado de 2026: reportes de finales de 2025 también documentaron episodios de muertes masivas por esta infección y condiciones sanitarias precarias, incluso con siete reos fallecidos en menos de 24 horas en diciembre y múltiples hallazgos de cuerpos sin signos de violencia.

La problemática es agravada por factores estructurales como el hacinamiento, condiciones de insalubridad, limitada atención médica y deficiente suministro de alimentos adecuados, que favorecen la propagación de tuberculosis entre los internos, cuya tasa de infección dentro de las cárceles superaría por mucho a la población general.

Organizaciones de derechos humanos, como el Comité Permanente por la Defensa de los Derechos Humanos (CDH) de Guayaquil, han señalado que cientos de privados de libertad están infectados o expuestos, y advirtieron sobre la falta de respuestas oficiales efectivas para contener la epidemia y garantizar atención médica adecuada.

Las familias de los reclusos han realizado protestas y acciones legales, exigiendo que se permita el ingreso de medicinas, alimentos y atención médica especializada, además de la implementación urgente de protocolos de contención sanitaria para evitar que más vidas se pierdan dentro del sistema carcelario.

Artículos relacionados