La situación de violencia que atraviesa Puerto López, en la provincia de Manabí, ya tiene un fuerte impacto en su economía local. Tras la masacre ocurrida el domingo 28 de diciembre, las reservas hoteleras y de actividades turísticas han caído hasta en un 50 %, según confirmaron dirigentes del sector que prefirieron mantener su identidad en reserva.

Puerto López, un cantón de aproximadamente 21.000 habitantes y con cerca de 50 kilómetros de franja costera, depende en gran medida del turismo como principal motor económico. Operadores turísticos y residentes coinciden en que no se trata de un territorio marcado por robos cotidianos, sino de una violencia focalizada que, sin embargo, genera temor y deteriora la imagen del destino ante visitantes nacionales y extranjeros.

De acuerdo con información policial, la masacre estaría relacionada con el fraccionamiento del grupo criminal Los Choneros, en el marco de una disputa por el control de rutas del tráfico internacional de drogas y de combustible. Estas rutas son consideradas estratégicas por la salida al mar y la cercanía de un poliducto en la zona.

Los hechos recientes se suman a una serie de episodios violentos que han evidenciado la presencia del crimen organizado en el cantón. El 17 de julio de este año, la Policía encontró una fosa común con los cuerpos de cinco jóvenes manabitas reportados como desaparecidos. Asimismo, el 7 de agosto de 2024, cuatro jóvenes secuestrados en Puerto López fueron hallados asesinados en la vía Curía–Olón.

El historial de violencia incluye también sucesos ocurridos en 2023, cuando el 4 de febrero fue asesinado Omar Menéndez, candidato a la Alcaldía de Puerto López por la Revolución Ciudadana; en ese atentado también murió un adolescente de 16 años. Días antes, el 31 de enero, cinco personas fueron detenidas con 1,2 toneladas de cocaína en la playa Los Frailes, dentro del Parque Nacional Machalilla.

Mientras el sector turístico aguarda una respuesta oficial del Estado y mayores acciones de seguridad, el temor se instala en un cantón que hasta hace poco se promocionaba como un destino de tranquilidad, naturaleza y mar, y que hoy enfrenta uno de los momentos más complejos de su historia reciente.

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