La ola de violencia criminal sin precedentes que enfrenta Ecuador no ha dado tregua en 2025. Un informe reciente de la organización internacional Datos de Ubicación y Eventos de Conflictos Armados (ACLED) advierte que el 71 % de la población estuvo expuesta a hechos violentos durante este año y que la tendencia podría agravarse en 2026.
De acuerdo con el análisis, Ecuador cerrará 2025 con la tasa de homicidios más alta de América Latina por tercer año consecutivo, superando nuevamente sus propios registros. Hasta octubre, las cifras oficiales contabilizaban 7 553 asesinatos, por encima de los 7 063 reportados en todo 2024.
El incremento de la violencia se ha producido pese a la declaración de “conflicto armado interno” realizada por el presidente Daniel Noboa a inicios de 2024, una estrategia destinada a contener la expansión de grupos criminales que disputan economías ilícitas como la extorsión, el narcotráfico y la minería ilegal de oro.
ACLED identifica tres factores centrales detrás de esta escalada: la disputa territorial entre Los Choneros y Los Lobos, la fragmentación de bandas tras la captura o asesinato de sus líderes, y la creciente relevancia de Ecuador como plataforma logística del narcotráfico regional.
El impacto humanitario también ha sido significativo. Desde 2021, alrededor de 132 000 personas han sido desplazadas internamente y más de 400 000 ecuatorianos han abandonado el país, lo que representa más del 2 % de la población. Paralelamente, las masacres carcelarias y los enfrentamientos entre grupos rivales provocaron un aumento del 42 % en muertes reportadas entre enero y noviembre de 2025, en comparación con el mismo período del año anterior.
El informe advierte que, con el incremento de la producción de cocaína en la región y la expansión de grupos armados colombianos dentro del territorio ecuatoriano, el país se ha convertido en un corredor estratégico del narcotráfico. Incluso se señala que la creciente presencia militar estadounidense en el Caribe podría desplazar rutas hacia el Pacífico, intensificando el flujo de drogas por Ecuador.
Para 2026, ACLED incluyó a Ecuador en su Lista de Seguimiento de Conflictos, donde se proyecta una escalada de violencia política, criminal y humanitaria. La organización señala que, mientras el Estado no retome el control penitenciario ni establezca presencia sostenida en territorios dominados por bandas, la violencia podría continuar aumentando.











