Los seis adultos que fueron capturados por extorsionar a negocios de Urdesa Central de Guayaquil, entre ellos un restaurante de la cadena Rukito, recibieron prisión preventiva por parte de un juez de Garantías Penales.
La audiencia en contra de ellos se desarrolló a las 22:45 del jueves 10 de julio, horas después de sus detenciones, realizadas tanto en Guayaquil y Urdaneta, Los Ríos.
La Fiscalía General del Estado les formuló cargos por extorsión bajo la modalidad de limitar el normal desarrollo de las actividades habituales, profesionales o económicas de la víctima. Por ello, los capturados podrían recibir una pena de siete a 10 años de cárcel.
Según información que consta en el acta de resumen de la diligencia, los involucrados fueron identificados como supuestos miembros del grupo terrorista Los Tiguerones.
Uno de ellos operaba desde la cárcel Regional de Guayaquil, quien permanecerá en ese centro. El despacho notificó a los directores de las distintas prisiones del complejo carcelario de Guayaquil para que el resto de la banda, cuatro hombres y una mujer, sean encarcelados.
El destino del séptimo capturado, un adolescente de 17 años, no es público en el sistema judicial al tratarse de un menor de edad.
Esta banda también operaba en otros sectores del norte de Guayaquil, indicó el coronel Francisco Zumárraga, comandante de la Zona 8.