La violencia económica y social en América Latina impacta de manera significativa las economías de la región, con un costo que supera el 4 % del PIB total, reveló este 18 de febrero la analista María José Chaguaceda durante una presentación sobre riesgos de país.
Chaguaceda explicó que este impacto se traduce en menores niveles de inversión, reducción de la productividad y un freno al crecimiento económico regional, que este año se proyecta en alrededor de 2,2 % sin ajustes por violencia.
Durante su exposición, destacó que América Latina, pese a concentrar sólo el 8 % de la población mundial, registra 33 % de los homicidios globales, lo que equivale a 130 000 muertes violentas al año, con una tasa de 25 homicidios por cada 100 000 habitantes, más del triple del promedio mundial.
Chaguaceda también subrayó la contribución del narcotráfico a la violencia en la región y señaló que un 30 % de los inversores considera la violencia como el principal impedimento para entrar en mercados latinoamericanos, lo que limita el flujo de capitales privados.
Asimismo, cifras del Banco Iberoamericano de Desarrollo (BID) estiman que el impacto directo de la violencia en la economía se reparte entre el gasto estatal en seguridad (1,08 % del PIB), el gasto privado en autoprotección (1,6 %) y el efecto sobre capital humano (0,76 %).
Los analistas coinciden en que enfrentar la violencia es una condición básica para recuperar el rumbo del crecimiento regional, ya que la inseguridad no solo afecta la economía, sino que también eleva los costos operativos de empresas y reduce la competitividad internacional de los países latinoamericanos.











