Un nuevo golpe al narcotráfico se registró en aguas del Pacífico ecuatoriano, donde autoridades incautaron aproximadamente 1,5 toneladas de droga que eran transportadas en una lancha cerca de Manta, en la provincia de Manabí.
El operativo fue ejecutado por el Bloque de Seguridad, integrado por Fuerzas Armadas y Policía Nacional, como parte de las acciones de control marítimo para frenar el tráfico internacional de estupefacientes.
La embarcación fue detectada a varias millas náuticas de la costa, en una zona considerada estratégica dentro de las rutas utilizadas por organizaciones criminales para el envío de droga hacia mercados internacionales.
Según reportes preliminares, el cargamento estaba oculto en la lancha tipo rápida, una modalidad común empleada por redes narcodelictivas para evadir controles y movilizar grandes cantidades de droga por mar.
Este tipo de operaciones forma parte de una estrategia sostenida en el perfil costero ecuatoriano, donde se han intensificado los controles debido al uso frecuente de rutas marítimas para el tráfico de sustancias ilícitas con destino a Norteamérica y Europa.
Las autoridades han señalado que estas incautaciones representan un duro golpe a las economías criminales, al impedir la comercialización de grandes volúmenes de droga en el mercado internacional.
El caso se encuentra en proceso de investigación para determinar posibles responsables y la red detrás del cargamento, mientras continúan los operativos en alta mar para interceptar nuevas embarcaciones vinculadas al narcotráfico.