Un operativo sorpresa ejecutado en la cárcel El Inca, ubicada en el sector norte de Quito, permitió a las autoridades decomisar una gran cantidad de dispositivos electrónicos y objetos no permitidos dentro del centro penitenciario.
Entre los artículos incautados figuran 106 teléfonos celulares, que eran ocultados por internos fuera de los controles regulares de seguridad, así como diversas armas, drogas y otros objetos, lo que pone en evidencia el difícil control interno y la compleja gestión de la prisión.
Artículos incautados
Además de los celulares, el operativo permitió encontrar:
1 arma de fuego tipo revólver
53 municiones calibre 38 mm y 35 calibre 9 mm
5 armas blancas
52 pipas artesanales
76 fosforeras (artefactos para hacer fuego)
53 cargadores de celular y 6 audífonos
18 paquetes de tabaco y 5 esencias para cigarros
2 relojes
Drogas: 26 fundas de cocaína (8 000 g) y 9 planchas de marihuana (6 300 g)
Hacinamiento y control penitenciario
El operativo también puso en evidencia la situación de hacinamiento en la cárcel El Inca. Según cifras del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de Libertad (SNAI), el centro penitenciario tiene una capacidad instalada para 959 personas, pero alberga 1 744 privados de libertad, lo que dificulta el control eficaz sobre los internos.
Debido a este sobrecupo, las autoridades han señalado que resulta todavía más desafiante rastrear y evitar la entrada y tenencia de celulares y otros objetos prohibidos, que pueden ser utilizados para coordinar delitos desde el interior de la prisión o para la comunicación con grupos criminales externos.
El hallazgo de 106 celulares y decenas de objetos no permitidos dentro de la cárcel El Inca evidencia los retos que enfrentan las autoridades penitenciarias para mantener la seguridad y el control en los centros de detención del país, especialmente en contextos de hacinamiento extremo y falta de recursos.
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