El fuerte temporal de lluvias que atraviesa Ecuador desde inicios de 2026 continúa generando estragos en distintas provincias, con un saldo preocupante de víctimas y afectaciones.
Según reportes oficiales, las lluvias han dejado al menos 15 fallecidos, más de 15.900 damnificados y cerca de 28.600 viviendas afectadas a nivel nacional.
Además, alrededor de 94.900 personas han resultado afectadas por inundaciones, deslizamientos y otros eventos asociados al invierno, mientras que decenas de casas han sido destruidas y varias vías presentan daños.
Las provincias más golpeadas incluyen Cotopaxi, Los Ríos y Azuay, aunque la emergencia se extiende a gran parte del país, con niveles de alerta roja en zonas como Esmeraldas, Guayas, Pichincha y Carchi.
El Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) ha advertido que las lluvias persistirán en varias regiones, con tormentas, ráfagas de viento y acumulación importante de agua, lo que incrementa el riesgo de inundaciones y deslizamientos.
En el Litoral, Sierra y Amazonía se han registrado episodios de lluvias intensas acompañadas de tormentas eléctricas, con acumulaciones que pueden superar los 80 milímetros por día en algunas zonas.
Este escenario responde, en parte, a condiciones climáticas propias de la temporada y a la influencia del fenómeno de El Niño costero, que ha intensificado las precipitaciones en el país durante los últimos meses.
Aunque no se prevén desbordamientos masivos de ríos, sí existen riesgos puntuales en cuencas pequeñas y zonas vulnerables, lo que mantiene en vigilancia constante a las autoridades.
Las autoridades han recomendado a la ciudadanía mantenerse informada, evitar zonas de riesgo y tomar precauciones ante posibles emergencias, especialmente en sectores propensos a deslizamientos o inundaciones.
Este temporal confirma que el invierno sigue siendo uno de los mayores desafíos para el país, tanto por su impacto humano como por los daños a la infraestructura y la economía.






