El Gobierno ecuatoriano oficializó este 26 de febrero de 2026 un incremento de la tasa de seguridad sobre las importaciones colombianas, elevándola de 30 % a 50 %. Esta decisión se da en medio de un ambiente de tensiones comerciales y de seguridad binacional con Colombia.
La medida aplica a los productos provenientes de Colombia que ingresan al territorio ecuatoriano, como parte de un esquema de tarifas arancelarias que el país inició el 1 de febrero de 2026, cuando estableció un recargo aduanero del 30 % conocido como “tasa de seguridad”, argumentando la necesidad de presionar al gobierno colombiano para intensificar acciones efectivas en materia de seguridad fronteriza y combate al narcotráfico.
El incremento de la tasa al 50 % refleja el agravamiento de la crisis comercial entre Ecuador y Colombia, tras decisión de Bogotá de aplicar un arancel recíproco del 30 % sobre productos ecuatorianos, medida que también entró en vigencia el 24 de febrero y afecta a 23 partidas arancelarias y 73 subpartidas de productos, incluidos bienes agrícolas y manufacturados.
Sectores exportadores de ambos países han manifestado preocupación por el impacto de estos gravámenes. En Ecuador, la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) denunció que las medidas recíprocas dificultan el comercio y piden reactivar el diálogo con Colombia para encontrar una solución que permita suspender los aranceles y normalizar las relaciones comerciales.
Este aumento de la tasa de seguridad se da en un contexto en el cual ambos gobiernos han mantenido conversaciones bilaterales sin lograr un acuerdo definitivo. Anteriormente, delegaciones de alto nivel de Colombia realizaron visitas a Quito para intentar abordar la disputa arancelaria y avanzar hacia una solución negociada, pero los resultados han sido limitados.
El alza al 50 % busca, según fuentes oficiales, fortalecer la posición ecuatoriana en las negociaciones, enviando un mensaje de firmeza respecto a la exigencia de acciones concretas de cooperación en seguridad, especialmente en zonas fronterizas donde operan redes delictivas transnacionales.











