La provincia de Galápagos ha sido beneficiada con un financiamiento de $117 millones por parte del Gobierno del Ecuador para implementar el Programa de Gestión Integral del Cambio Climático, una iniciativa destinada a enfrentar los efectos del calentamiento global y fortalecer la resiliencia de uno de los territorios más vulnerables del país y del planeta.
El anuncio fue hecho por autoridades nacionales, que destacaron la importancia de proteger los recursos naturales y sociales del archipiélago, reconocido mundialmente por su biodiversidad única y su aporte a la ciencia evolutiva. El programa tendrá un enfoque integral que contempla acciones de adaptación y mitigación, con estrategias diseñadas para minimizar la vulnerabilidad frente a eventos climáticos extremos, la elevación del nivel del mar y otros riesgos ambientales asociados al cambio climático.
Los fondos serán dirigidos a proyectos clave como la restauración de ecosistemas costeros, manejo sostenible del agua, protección de especies endémicas, así como la incorporación de medidas que contribuyan a la seguridad alimentaria y la resiliencia de las comunidades locales. Las autoridades han señalado que esta inversión también incluye capacitación técnica, equipamiento especializado y desarrollo de infraestructura sostenible que permita una respuesta más efectiva ante amenazas climáticas.
Adicionalmente, el programa contempla la participación comunitaria y alianzas interinstitucionales, garantizando que los habitantes de Galápagos y los actores productivos estén involucrados en la planificación y ejecución de las acciones climáticas prioritarias. Se espera que estos esfuerzos contribuyan al cumplimiento de los compromisos ambientales adquiridos por Ecuador en acuerdos internacionales relacionados con el cambio climático y el desarrollo sostenible.
El financiamiento de $117 millones representa una de las mayores inversiones públicas en materia ambiental para la región insular, en un contexto donde la protección de los recursos naturales y la adaptación climática se han vuelto prioridades tanto para las autoridades como para organizaciones civiles y científicas que trabajan en el archipiélago.











