El denominado caso Goleada, que involucra al alcalde de Guayaquil, Aquiles Álvarez, tendrá un nuevo enfoque investigativo luego de que las autoridades decidieran tratar el proceso bajo la figura de presunto lavado de activos.
La investigación inicialmente estaba relacionada con presuntas irregularidades vinculadas a comercialización y distribución de combustibles, pero ahora la Fiscalía busca profundizar en el análisis de movimientos financieros y posibles operaciones económicas sospechosas.
Según información difundida dentro del proceso, las autoridades consideran que existirían elementos suficientes para ampliar la investigación hacia posibles actividades relacionadas con manejo irregular de dinero y estructuras financieras.
El caso ha generado fuerte impacto político debido a que Aquiles Álvarez es una de las principales figuras vinculadas al movimiento correísta y actual alcalde de Guayaquil.
La defensa del funcionario ha rechazado las acusaciones y sostiene que no existen pruebas que demuestren actividades ilícitas, asegurando que se trata de una persecución política.
Mientras tanto, la Fiscalía continúa recopilando documentación financiera, movimientos bancarios y otros elementos considerados relevantes para el proceso investigativo.
Especialistas señalan que los casos relacionados con lavado de activos suelen implicar pericias contables, análisis patrimoniales y cooperación entre distintas instituciones de control económico y judicial.
El desarrollo del caso podría generar nuevas diligencias, convocatorias y vinculaciones conforme avance la investigación fiscal en las próximas semanas.






