La llegada del Año Nuevo se vivió intensamente en las calles de Machala, donde la tradicional quema de monigotes reunió a familias enteras que decidieron trasladar los festejos a los portales de sus viviendas para despedir el 2025 y dar la bienvenida al 1 de enero entre abrazos y deseos de prosperidad.
Desde antes de la medianoche, niños y adultos ocuparon las calles con los llamados “años viejos”, elaborados de manera artesanal y cargados de simbolismo. Tras el conteo final, el fuego consumió los monigotes mientras los asistentes se fundían en abrazos, marcando así el inicio de un nuevo ciclo.
Ángel Ramírez, acompañado de su esposa e hijos, colocó dos monigotes que, según explicó, representaban los logros alcanzados durante el 2025. Los más pequeños de la familia añadieron diversos objetos a las figuras antes de prenderles fuego, como parte del ritual que, aseguran, se ha convertido en una tradición familiar.
“Tenemos la costumbre de hacer monigotes rellenos con papel para quemarlos. Eso representa lo bueno o lo malo que nos ha ido; mis hijos disfrutan mucho y para ellos preparo todo”, comentó Ramírez.
A lo largo de distintos sectores de la ciudad, los monigotes fueron encendidos junto a juegos pirotécnicos que iluminaron el cielo machaleño. Pese a la magnitud de los festejos, el Cuerpo de Bomberos de Machala informó que no se registraron incendios ni emergencias durante la celebración