La mañana del domingo 11 de agosto, el muelle 24 de Junio de Puerto Bolívar, fue escenario de uno de los actos de fe más representativos de esta comunidad costera: la procesión náutica en honor a la Virgen de El Cisne. Decenas de fieles, acompañados por sus familias, se congregaron para vivir una jornada marcada por la devoción, la esperanza y la unión comunitaria.
Desde primeras horas, el puerto se impregnó de un ambiente festivo y espiritual. Música, rezos, bailes y expresiones de afecto hacia la Virgen crearon una atmósfera de profundo fervor religioso. Aunque el itinerario contemplaba que la imagen fuera trasladada a la plataforma principal alrededor de las 11:00 o 11:30, las condiciones de la marea retrasaron el inicio de la travesía marítima, obligando a esperar cerca de dos horas antes de embarcar.
La jornada incluyó una misa campal y un recorrido previo de la imagen por varios puntos del sector. Paralelamente, grupos de vecinos ofrecieron danzas tradicionales en su honor, reforzando la identidad cultural y el sentido de comunidad.
Las embarcaciones que participaron fueron preparadas con dedicación y creatividad. La nave principal, destinada a transportar la imagen de la Virgen de El Cisne junto a San Pedro y San José, lucía adornos de globos celestes, guirnaldas blancas, un arco en forma de corazón con globos rojos y blancos, además de la bandera nacional.
Otras tres embarcaciones más pequeñas, también decoradas con globos de vivos colores, aguardaban para acompañar la procesión y llevar a los devotos por las aguas que cada año se convierten en escenario de esta manifestación de fe.






