La familia de Juan Gregorio Garcés Lucas, entrenador de fútbol conocido como “Jacky Chan”, formalizó una denuncia por negligencia administrativa ante la Fiscalía General del Estado, tras la muerte del profesor electrocutado en una cancha del Parque Samanes el pasado 20 de enero.
Garcés, de 35 años, falleció por una descarga eléctrica directa mientras entrenaba a niños en la cancha número 52 del parque, según la autopsia y versiones oficiales confirmadas por las autoridades.
Sus familiares rechazaron categóricamente la versión municipal que sugiere que el entrenador incurrió en una imprudencia al intentar recuperar una pelota cruzando por debajo de una malla metálica, y sostienen que se trata de una grave negligencia en el mantenimiento de las instalaciones.
La denuncia fue presentada luego de que chats y notas de voz filtrados de un grupo de coordinación entre instructores y la administración del parque mostraran que, desde diciembre de 2025, se advertía sobre fallas eléctricas en el sector donde ocurrió el hecho, incluyendo un incidente un día antes en el cual un niño sufrió una descarga sin consecuencias graves.
Según el familiar que habló con la prensa, en una de las advertencias se mencionó literalmente que “en la cancha 52, un chico fue a ver las pelotas… y le cogió corriente”. Pese a estas señales de riesgo, las actividades siguieron sin que se adoptaran medidas preventivas hasta después de la tragedia.
Tras la muerte de Garcés, grupos de padres de familia y entrenadores expresaron su preocupación por la seguridad de los menores que asisten a entrenamientos en el parque, señalando que el incidente pudo haber afectado a un niño o incluso a cualquier otro usuario, no solo al profesor.
El hecho también fue abordado en sesiones del Concejo Municipal de Guayaquil, donde el alcalde Aquiles Álvarez aseguró que la autopsia confirmó la electrocución como causa del deceso y que el Municipio asumía la responsabilidad institucional, aunque en algunas versiones también se sostuvo que el profesor habría ingresado por un sector no habilitado.
Después del incidente, la empresa pública Parques EP inició una revisión de la seguridad eléctrica en todo Parque Samanes para reforzar instalaciones y evitar que sucesos similares vuelvan a ocurrir.
La denuncia familiar busca que se esclarezcan responsabilidades legales y administrativas, y garantizar que este tipo de tragedias no se repitan, además de pedir que se tomen medidas claras y efectivas para proteger a los usuarios del espacio público.
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