Ecuador

Expertos advierten inconsistencias sobre caída histórica de la pobreza en Ecuador

El Gobierno nacional calificó como un triunfo los resultados más recientes de pobreza por ingresos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC), que muestran una reducción significativa al cierre de 2025. No obstante, analistas económicos y académicos han expresado reparos sobre la solidez técnica y la interpretación de los datos.

Según la Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu), publicada el 8 de enero y con corte a diciembre de 2025, la pobreza por ingresos a escala nacional cayó de 28 % en diciembre de 2024 a 21,4 % en diciembre de 2025, mientras que la pobreza extrema bajó de 12,7 % a 8,3 %.

Aunque estas cifras reflejan reducciones de 6,6 y 4,4 puntos porcentuales, respectivamente, el propio INEC aclara que en ninguno de los dos indicadores existe una diferencia estadísticamente significativa entre ambos períodos.

Pese a esta precisión técnica, el presidente Daniel Noboa destacó en redes sociales que el nivel de pobreza por ingresos registrado en diciembre de 2025 es el más bajo de los últimos 18 años, y aseguró que se trata del resultado de una política enfocada en los sectores históricamente excluidos.

El mandatario difundió además un video con la evolución del indicador desde 2008, cuando la pobreza alcanzaba el 35,1 %, y sostuvo que los resultados actuales superan los de administraciones anteriores.

En la misma línea, la ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, afirmó que el crecimiento económico ha generado condiciones favorables para la reducción de la pobreza, y resaltó una disminución cercana a siete puntos porcentuales en la pobreza extrema rural como señal del rumbo económico del país.

Desde el Ejecutivo se sostiene que los datos de 2025 confirman una recuperación acelerada tras el impacto de la pandemia y que, desde que Noboa asumió la Presidencia en noviembre de 2023, la pobreza pasó del 26 % al 21,4 %, el nivel más bajo desde 2007.

Cuestionamientos técnicos

Sin embargo, analistas han mostrado cautela frente a estas cifras. La Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes) señala que la reducción podría estar asociada al incremento del ingreso promedio de los trabajadores, que pasó de $ 436,5 a $ 498,8.

Para José Hidalgo, director de Cordes, una caída de casi siete puntos porcentuales en un solo año es un fenómeno “atípico” que solo suele observarse en contextos de recuperación extrema, como la salida de la pandemia, y no refleja plenamente la realidad económica actual. Además, advierte que si el propio INEC reconoce que el cambio no es estadísticamente significativo, significa que se mantiene dentro del margen de error de la encuesta.

Una visión similar comparte David Vera, decano encargado de la Escuela de Negocios de la Universidad Internacional y exdirector del INEC, quien atribuye parte de esta situación al desgaste de la muestra y a los cambios metodológicos en la recolección de datos, que han pasado de grandes encuestas trimestrales a mediciones mensuales acumuladas. A su criterio, esto suaviza los indicadores y dificulta la comparación histórica.

Aumento de la desigualdad

A este escenario se suma el incremento del coeficiente de Gini, que mide la desigualdad, y que pasó de 0,463 en diciembre de 2024 a 0,470 en diciembre de 2025, aunque la variación tampoco es estadísticamente significativa. Mientras más cercano a 1 es este indicador, mayor es la desigualdad.

Para Rubén Flores, decano de la Facultad de Economía y Gestión Empresarial de la PUCE, este aumento revela una realidad contradictoria frente al discurso oficial, pues sugiere una mayor concentración de la riqueza, aun cuando los ingresos monetarios promedio hayan mejorado.

Finalmente, los analistas advierten que el principal desafío del Gobierno será sostener estos indicadores en 2026, considerando que el Banco Central proyecta un crecimiento económico de 1,8 %, inferior al 3,8 % estimado para 2025.

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