Cada 23 de abril se conmemora el Día Internacional del Libro y del Derecho de Autor, una fecha proclamada por la UNESCO con el objetivo de fomentar la lectura, la industria editorial y la protección de la propiedad intelectual a nivel mundial.
La elección de esta fecha no es casual. Coincide con la muerte de importantes figuras de la literatura universal como Miguel de Cervantes, William Shakespeare y Inca Garcilaso de la Vega, lo que la convierte en un día simbólico para rendir homenaje a la creación literaria.
Esta jornada busca promover el acceso a los libros como herramienta fundamental para el desarrollo educativo, cultural y social, además de destacar la importancia de proteger los derechos de autor frente a la reproducción ilegal de obras.
En distintos países del mundo se realizan actividades como ferias del libro, lecturas públicas, donaciones de ejemplares y eventos culturales que incentivan el hábito de la lectura, especialmente entre niños y jóvenes.
En Ecuador, instituciones educativas, bibliotecas y centros culturales también se suman a esta celebración con iniciativas que buscan acercar los libros a la ciudadanía y fortalecer la cultura lectora.
El Día del Libro no solo reconoce a los autores y sus obras, sino que también destaca el papel de editores, libreros y todos los actores que forman parte del ecosistema literario.
En una era digital donde el consumo de contenido es inmediato, esta fecha invita a reflexionar sobre el valor del libro como fuente de conocimiento, imaginación y construcción de pensamiento crítico.






