La reciente medida adoptada por el Gobierno de Ecuador de aplicar una tasa o arancel del 30% sobre productos originarios de Colombia ha sido considerada “profundamente preocupante” por representantes del sector productivo colombiano, que advierten sobre los posibles impactos negativos sobre el comercio bilateral y la competitividad de sus exportaciones.
La Asociación Nacional de Empresarios de Colombia (ANDI), a través de un comunicado, señaló que la aplicación de este gravamen —que no forma parte de las normas usuales del comercio libre entre países de la Comunidad Andina de Naciones— afectaría al consumidor y al sector productivo, al encarecer bienes que tradicionalmente ingresan a Ecuador sin aranceles bajo acuerdos andinos.
La ANDI resaltó que, en 2024, Colombia tuvo una balanza comercial superavitaria con Ecuador de más de 1 144 millones de dólares, con exportaciones que alcanzaron 1 921 millones de dólares, incluyendo productos de sectores como minería, química básica, maquinaria, cosméticos y bienes agroindustriales. En ese contexto, Ecuador se consolidó como el séptimo socio comercial de Colombia.
Contexto del arancel y posición ecuatoriana
El anuncio del arancel fue realizado por el presidente ecuatoriano Daniel Noboa, quien explicó que la medida se debe, en parte, a lo que el Gobierno considera falta de cooperación efectiva en temas de seguridad fronteriza, como el narcotráfico y la minería ilegal, pese a esfuerzos conjuntos previos. Según declaraciones oficiales, la tasa se mantendrá hasta que se observe un compromiso tangible en esos ámbitos.
Desde el punto de vista ecuatoriano, el comercio bilateral sigue siendo importante pero desfavorable para Ecuador, dado su déficit comercial con Colombia. Entre enero y noviembre de 2025, las exportaciones ecuatorianas hacia Colombia fueron por aproximadamente 808,4 millones de dólares, mientras que las importaciones desde ese país sumaron 1 717 millones de dólares, generando un déficit de más de 900 millones de dólares para Ecuador.
Impacto potencial en precios y mercado
Analistas económicos y representantes gremiales señalan que aranceles de este tipo suelen trasladar mayores costos a los consumidores finales, al hacer que los productos importados sean más caros. Esto puede afectar especialmente bienes de consumo y manufacturas, incluidos insumos intermedios que las industrias ecuatorianas utilizan para producción local, lo que presionaría precios internos y cadenas productivas.
Además, sectores productivos en Colombia han advertido que un arancel de esta magnitud puede disminuir la competitividad de sus productos en el mercado ecuatoriano, provocar ajustes en las cadenas logísticas y, en el mediano plazo, impactar en planes de inversión o generación de empleo vinculados al comercio binacional.
Posición del sector empresarial colombiano
Bruce Mac Master, presidente de la ANDI, afirmó que este tipo de medidas “terminan afectando al consumidor y al sector productivo”, e hizo un llamado a resolver diferencias comerciales mediante diálogo diplomático y cooperación regional, en lugar de aplicar barreras que alteren las reglas de comercio vigentes dentro de la región andina.
Por su parte, representantes de sectores específicos como la industria plástica han señalado que el comercio con Ecuador representa una parte significativa de sus ventas exteriores, por lo que un arancel elevado podría tener efectos adversos en sus mercados tradicionales.
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