El río Tarqui, uno de los cuatro principales afluentes de la ciudad de Cuenca, mantiene su caudal en nivel bajo, una condición que se ha sostenido durante diciembre y los primeros días de enero, acercándolo al umbral de sequía hidrológica, de acuerdo con los registros de la Empresa Pública Municipal de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento (Etapa EP).
Para este martes 6 de enero, el caudal del Tarqui se ubicó en 1,79 metros cúbicos por segundo (m³/s). En contraste, los otros tres ríos presentan condiciones normales, aunque dos de ellos se encuentran próximos al umbral de caudal bajo, establecido en 2 m³/s.
El Tomebamba registra 2,20 m³/s, el Machángara 2,06 m³/s y el Yanuncay 3,36 m³/s.
Impacto en el embalse de Mazar
Estos cuatro ríos forman parte del sistema hídrico que alimenta el embalse de Mazar, del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral. En conjunto, aportan más del 45 % del agua que recibe este embalse y, en condiciones normales, su contribución promedio supera los 35 m³/s.
Sin embargo, actualmente los aportes se encuentran entre 12 m³/s y 15 m³/s, explicó la semana pasada Rigoberto Guerrero, subgerente de Gestión Ambiental de Etapa.
Los caudales actuales están por debajo del promedio histórico, que oscila entre 5 m³/s y 7 m³/s, una situación que se evidencia desde los primeros días de diciembre y que se mantiene en lo que va de enero.
Contraste con noviembre
El panorama contrasta con el registrado el 29 de noviembre, cuando los cuatro ríos se encontraban en estado normal, con caudales entre 7,83 m³/s en el Tarqui y 14,09 m³/s en el Tomebamba. Incluso, el 28 de noviembre, el Tomebamba llegó a un nivel de prealerta al alcanzar 31,61 m³/s, mientras que el Tarqui se ubicó en 5,47 m³/s.
Falta de lluvias
La escasez de precipitaciones, especialmente en las zonas de recarga hídrica, ha provocado el descenso sostenido de los caudales, afectando con mayor intensidad al río Tarqui, que ingresó a nivel bajo el 9 de diciembre, cuando marcó 1,88 m³/s.
Desde entonces, y por más de diez días consecutivos entre diciembre y enero, su caudal ha oscilado entre 1,61 m³/s y 1,9 m³/s.
Pese a esta situación, Etapa aclara que aún no se ha declarado sequía hidrológica, ya que este escenario se activa únicamente cuando uno de los ríos desciende por debajo de 1,2 m³/s. No obstante, el Tarqui se encuentra cercano a ese umbral.
Sistema hídrico encadenado
El recorrido de los ríos hacia el embalse de Mazar se realiza de forma encadenada. Primero, el Yanuncay confluye con el Tarqui en el sector de Tres Puentes; luego, el Tarqui se une al Tomebamba en el parque Paraíso.
Por su parte, el Machángara se integra al Tomebamba a la altura del Parque Industrial, formando el río Cuenca, que posteriormente desemboca en el río Paute, aguas abajo, en la zona de El Descanso, para finalmente llegar al embalse de Mazar.
Nivel del embalse
Según registros de la Corporación Eléctrica del Ecuador (Celec), para este martes 6 de enero, al mediodía, la cota del embalse de Mazar se ubicó en 2.138,98 metros sobre el nivel del mar. La cota máxima es de 2.153 m s. n. m. y la mínima de 2.098 m s. n. m.
Evolución de caudales
Los datos diarios de Etapa evidencian una tendencia sostenida a la baja en los cuatro ríos desde inicios de diciembre, con fluctuaciones que han llevado, en varios momentos, al Tarqui y al Tomebamba a niveles de caudal bajo, manteniendo la atención de las autoridades ante un posible escenario de sequía si la falta de lluvias persiste.
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