El reporte del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC) revela que el empleo adecuado alcanzó el 37,4 % en octubre de 2025. Esta cifra representa a 3,2 millones de trabajadores que perciben ingresos iguales o superiores al salario mínimo y cumplen jornadas laborales de 40 horas semanales o más.
En octubre de 2024, el empleo adecuado había sido del 35,3 %, una diferencia que el organismo considera no significativa estadísticamente.
Desempleo y subempleo con ligeras variaciones
El desempleo se ubicó en 3,2 %, lo que equivale a 276.996 personas sin trabajo a nivel nacional. Un año antes, la cifra fue del 3,5 %.
El subempleo, por su parte, llegó al 20 %, ligeramente inferior al 21,2 % registrado en 2024.
Las categorías de otro empleo no pleno (30,4 %) y empleo no remunerado (8,5 %) tampoco presentan cambios relevantes respecto del año pasado.
Aumento significativo en empleo no clasificado
La única categoría que muestra un cambio sustancial es la de empleo no clasificado, que pasó de 8.711 personas en octubre de 2024 a 44.189 en octubre de 2025.
Este grupo comprende a trabajadores que no pueden ser ubicados en las categorías de empleo adecuado, inadecuado o no remunerado debido a falta de información o inconsistencias en los datos reportados.
Diferencias entre áreas urbanas y rurales
En el sector urbano, las tasas fueron:
Desempleo: 4,1 %
Empleo adecuado: 46,1 %
Subempleo: 19,7 %
Mientras que en el sector rural, donde la población laboral es menor, se registró:
Desempleo: 1,4 %
Empleo adecuado: 20,5 %
Subempleo: 20,5 %
Informalidad laboral continúa alta
El informe del INEC muestra que el 51,5 % de las personas empleadas se encuentran en el sector informal, una ligera reducción frente al 54,9 % reportado en 2024.
La informalidad sigue siendo uno de los principales desafíos del mercado laboral ecuatoriano.
Brecha salarial entre hombres y mujeres
El ingreso laboral promedio también evidencia desigualdades:
Un hombre recibió en promedio $ 478,8.
Una mujer percibió $ 390,1.
La diferencia bordea los $ 88, reflejando la persistente brecha salarial de género en el país.











