La Ecuarunari (Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador) anunció que promoverá un proceso de revocatoria de mandato contra el presidente Daniel Noboa Azín, en el marco de la reciente elección de Leonidas Iza como presidente de esa organización indígena y tras las resoluciones aprobadas en su congreso interno.
Iza, quien fuera expresidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), señaló en declaraciones públicas que la Ecuarunari iniciará su propio proceso para solicitar la revocatoria de Noboa, aunque insistió en la importancia de coordinar acciones con otros grupos y organizaciones sociales para que las iniciativas no sean aisladas ni dispersas.
La revocatoria de mandato en Ecuador es un mecanismo constitucional de democracia directa y control social establecido por la Carta Magna de 2008. Este procedimiento permite a los ciudadanos buscar la destitución de autoridades de elección popular —incluido el Presidente de la República— antes de que culmine su período cuando existe pérdida de confianza o presunto incumplimiento de funciones. Para activarlo, se debe presentar una solicitud ante el Consejo Nacional Electoral (CNE) cumpliendo con plazos y requisitos legales específicos, como la recolección de firmas válidas.
Según la constitución y el Código de la Democracia, este tipo de procesos sólo puede solicitarse una vez que el gobernante ha cumplido al menos un año en el cargo y antes del último año de gestión. Noboa fue posesionado en mayo de 2025 para un nuevo período presidencial, por lo que el inicio formal de la revocatoria sólo se habilitaría desde mayo de 2026 en adelante, siempre que se cumplan los requisitos legales sobre tiempo y validación de firmas.
La decisión de la Ecuarunari se suma a otras voces dentro del país que han manifestado su apoyo a la idea de una revocatoria, entre ellas dirigentes sociales y colectivos ciudadanos que han expresado su descontento con la gestión gubernamental en áreas como seguridad, educación, salud y cumplimiento de promesas de campaña. Sin embargo, hasta ahora no se han presentado oficialmente solicitudes formales ante el CNE sobre la revocatoria de Noboa.
La iniciativa indígena ha planteado que, en principio, afinará su trabajo organizativo y territorial para consolidar consensos internos antes de avanzar con los pasos técnicos del proceso de revocatoria, incluyendo la coordinación con sindicatos y otras organizaciones sociales para respaldar la eventual recolección de firmas, conforme a la normativa vigente.
Este anuncio marca un hito en la dinámica política ecuatoriana de 2026, evidenciando una escalada de tensiones entre sectores sociales y el gobierno central, en un momento donde diversas demandas ciudadanas y críticas opositoras están moldeando el debate político alrededor de la gestión de Noboa.







