Ecuador se alista para recibir oficialmente la central hidroeléctrica Coca Codo Sinclair, luego de alcanzar un acuerdo con la empresa china Sinohydro, que permitirá cerrar un conflicto legal que se extendió por casi una década.
El acuerdo contempla que la constructora pagará alrededor de $200 millones a la Corporación Eléctrica del Ecuador (CELEC) en cuatro cuotas, como parte de la solución para finalizar el arbitraje internacional.
Fin de un conflicto de casi 10 años
La central, inaugurada en 2016, nunca había sido recibida formalmente por el Estado ecuatoriano debido a problemas estructurales, entre ellos miles de fisuras detectadas en su infraestructura.
Esto llevó a que en 2021 se iniciara un arbitraje internacional contra Sinohydro, proceso que ahora queda sin efecto tras el acuerdo entre ambas partes.
Cuenta regresiva para la entrega
Tras el laudo arbitral emitido a finales de marzo de 2026, se estableció un plazo de aproximadamente 15 días para firmar el acta de recepción definitiva, lo que podría concretarse hasta mediados de abril.
Con esto, el Estado ecuatoriano asumirá formalmente el control total de la obra.
PowerChina asumirá trabajos pendientes
Como parte del acuerdo, la empresa PowerChina será la encargada de ejecutar los trabajos técnicos necesarios para garantizar el correcto funcionamiento de la central.
Además, se prevé la firma de un nuevo contrato para la operación y mantenimiento de la hidroeléctrica una vez concluida la entrega.
Importancia estratégica
Coca Codo Sinclair es la central hidroeléctrica más grande del país, con una capacidad de 1.500 megavatios, lo que le permite cubrir entre el 20% y 25% de la demanda eléctrica nacional.
Su funcionamiento es clave para la estabilidad energética de Ecuador, especialmente en contextos de crisis o déficit de generación.
Persisten dudas por fallas estructurales
A pesar del acuerdo, persisten cuestionamientos debido a que la central presenta miles de fisuras, un problema que ha sido señalado por informes técnicos desde hace años.
El acuerdo establece que estos defectos serán tratados dentro de un nuevo esquema de mantenimiento, aunque no se ha detallado completamente cómo se resolverán.






