La ministra de Economía y Finanzas, Sariha Moya, informó que la operación con la que Ecuador retorna a los mercados internacionales consiste en la recompra de los bonos 2030 y 2035, emitidos durante la reestructuración de la deuda pública en la pandemia, y aclaró que no se trata de una nueva reestructuración, sino de una estrategia de manejo de pasivos y reperfilamiento de deuda.
Moya explicó que desde este viernes se abrió el proceso para que los inversionistas manifiesten su interés en participar en la operación, mecanismo que estará vigente hasta el lunes 26 de enero. En esa fecha, una vez consolidadas las expresiones de interés, se definirá el monto total de la recompra, así como la tasa de interés y los plazos de los nuevos bonos que se emitirán.
La ministra adelantó que la expectativa del Gobierno es que la tasa de interés de los nuevos instrumentos financieros sea de un solo dígito, es decir, inferior al 10 %, estimación que se sustenta en el actual nivel del riesgo país y en la tasa de referencia del Tesoro de Estados Unidos, que se ubica alrededor del 4,4 %.
Detalló que solo los bonos 2030 ascienden a aproximadamente $ 3.000 millones, y precisó que la recompra total dependerá del interés que finalmente expresen los inversionistas. Según indicó, el manejo de los pasivos de la deuda externa busca dar oxígeno al fisco y liberar espacio en el presupuesto para destinar mayores recursos a la inversión pública.
Como parte de esta estrategia, la ministra de Finanzas realizará la próxima semana una gira internacional para mantener reuniones presenciales y virtuales con inversionistas en Inglaterra y Estados Unidos, además de acompañar al presidente Daniel Noboa en el Foro Económico Mundial de Davos.
El road show previsto entre el 19 y el 23 de enero contempla la siguiente agenda:
Lunes: Londres
Martes: Davos
Miércoles: encuentros virtuales con inversionistas europeos
Jueves: Nueva York
Viernes: Boston
En estos encuentros, el equipo económico expondrá información sobre el desempeño de la economía, las políticas de largo plazo, las perspectivas de crecimiento y el rendimiento de las exportaciones, entre otros indicadores.
Moya resaltó que las proyecciones de crecimiento para el país son optimistas y que para 2025 se estima un crecimiento cercano al 4 % del PIB. Recordó que inicialmente los organismos multilaterales e inversionistas mantenían una postura conservadora frente a la economía ecuatoriana, especialmente por las políticas de ajuste aplicadas, llegando incluso a considerar poco probable el retorno del país a los mercados de bonos.
Sin embargo, señaló que esa percepción cambió debido al mejor desempeño económico, reflejado en la reducción del riesgo país, en las mejoras de calificación crediticia y en una evaluación más favorable por parte de organismos multilaterales.
Finalmente, la ministra indicó que la recompra de deuda, cuyo monto definitivo se conocerá la próxima semana, permitirá reducir la presión sobre los pagos de amortización. Solo en enero, antes de concretarse la operación, el país debía cubrir alrededor de $ 900 millones por deuda interna y externa, de los cuales $ 400 millones correspondían a los bonos 2030.
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