La Fiscalía del Cuartel Modelo, en el norte de Guayaquil, receptó dos denuncias por presuntos hechos de extorsión que habrían ocurrido a finales de diciembre de 2025 y que se intensificaron en los primeros días de enero.
En el primer caso, un ciudadano denunció haber recibido mensajes intimidatorios a través de la aplicación WhatsApp, en los que se le exigía el pago de $ 15.000 para supuestamente garantizar su seguridad personal. Según su testimonio, las amenazas comenzaron el 30 de diciembre y se repitieron de manera constante, con advertencias sobre posibles represalias en caso de no cumplir con la exigencia económica.
El denunciante señaló que los mensajes incluían referencias a su vida privada y a la de sus familiares, lo que incrementó su temor y lo llevó a solicitar la intervención inmediata de las autoridades, así como el inicio de una investigación formal.
Horas más tarde, un segundo hecho fue puesto en conocimiento de la Fiscalía. El propietario de un taller de tapicería denunció amenazas de muerte dirigidas no solo contra él, sino también contra sus trabajadores y su entorno familiar.
De acuerdo con la denuncia, un individuo desconocido habría dejado un panfleto intimidatorio en el local comercial, en el que se advertía que el negocio estaba bajo vigilancia y se otorgaba un plazo para cumplir con una exigencia económica. El documento incluía mensajes violentos y un símbolo que presuntamente estaría vinculado a una organización delictiva.
Las amenazas se agravaron cuando uno de los empleados del taller recibió posteriormente mensajes intimidatorios, lo que generó preocupación entre el personal y motivó la denuncia formal ante las autoridades.
Ambos casos quedaron en conocimiento de la Fiscalía, que deberá analizar los elementos entregados por las víctimas y coordinar las acciones legales correspondientes, en conjunto con las unidades especializadas encargadas de combatir delitos de extorsión.











