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Donald Trump firma en Davos la carta fundacional del Consejo de Paz para apoyar alto al fuego en Gaza y expandir su alcance global

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó este jueves en el Foro Económico Mundial de Davos la carta fundacional del Consejo de Paz, una iniciativa internacional que, según sus promotores, buscará contribuir al alto al fuego en la Franja de Gaza y, potencialmente, extender su labor a otros puntos conflictivos del mundo.

Durante la ceremonia celebrada en el auditorio principal de Davos, Trump aseguró que se trata de un paso histórico para promover la estabilidad global y afirmó que muchas de las amenazas internacionales están “calmándose”, aunque enfatizó que aún queda trabajo por hacer.

El proyecto tiene su origen en un plan de paz de 20 puntos para Gaza que recibió respaldo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas y que propició un alto al fuego que ha reducido las hostilidades recientes en el territorio palestino. La carta firmada en Davos formaliza un organismo que inicialmente se centrará en supervisar la implementación de ese plan.

Participación internacional y estructura

Al acto asistieron líderes y representantes de al menos 19 países, entre ellos el presidente argentino Javier Milei, junto a ministros y cancilleres de diversas naciones que firmaron el documento junto a Trump.

El Consejo de Paz no solo se presenta como un mecanismo de seguimiento del alto al fuego en Gaza sino como una estructura internacional ambiciosa con posibles funciones de mediación en otros conflictos globales. Según fuentes oficiales, se ha invitado a unas 60 naciones a sumarse a la iniciativa, aunque varios países europeos han declinado participar por ahora debido a dudas sobre su relación con la Organización de las Naciones Unidas y el derecho internacional.

Controversias y reservas internacionales

La iniciativa de Trump ha generado divisiones diplomáticas. Varias potencias europeas —como Noruega, Suecia y Francia— han rechazado participar en la firma de la carta argumentando que podría socavar el papel central de la ONU como foro principal para la resolución de conflictos internacionales.

Por su parte, el Reino Unido decidió no firmar el documento en la ceremonia debido a preocupaciones sobre la invitación extendida a figuras como el presidente ruso, Vladímir Putin, lo que ha generado críticas sobre la inclusión en el organismo de actores con posturas controvertidas.

Aun con esas ausencias, países de Oriente Medio —incluidos Israel, Egipto y otros estados de la región— confirmaron su participación, dejando en evidencia un amplio pero no universal respaldo.

Alcance y posibles implicaciones

En su discurso, Trump defendió que el Consejo de Paz trabajará en coordinación con las Naciones Unidas para consolidar un ambiente de estabilidad y seguridad internacional, aunque también sugirió que la nueva entidad podría ejecutar funciones complementarias o incluso “únicas” en la escena mundial.

La firma de la carta marca un paso formal en la institucionalización de un organismo que, si logra consolidarse, podría tener impacto en mecanismos multilaterales de resolución de conflictos, aunque su aceptación y eficacia dependerán de la cooperación internacional y de la percepción que las principales potencias y actores diplomáticos tengan sobre su mandato y legitimidad.

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