Diez reclusos de la Penitenciaría del Litoral, el centro carcelario más grande del país ubicado en Guayaquil, fueron encontrados muertos el martes 18 de noviembre. Las alertas se emitieron cerca de las 08:35, pero las labores de levantamiento de los cuerpos se extendieron hasta pasadas las 13:30, según informó la Policía Nacional.
Las víctimas, cuyas edades oscilaban entre 19 y 49 años, estaban distribuidas en los pabellones 1, 6, 7, 9, 10, 11 y 12. Las autoridades no revelaron las posibles causas de muerte, mientras permanecen en curso las investigaciones forenses y fiscales.
En el procedimiento participaron equipos de Criminalística, Dinased, Fiscalía y personal del Servicio Nacional de Atención Integral a Privados de Libertad (SNAI), quienes verificaron cada una de las celdas donde fueron hallados los cuerpos.
Estas muertes ocurren el mismo día en que 87 reclusos procedentes de la cárcel de Machala fueron trasladados hacia la Penitenciaría del Litoral. Dicho traslado se ejecutó tras la masacre registrada el pasado 10 de noviembre en el Centro de Privación de Libertad El Oro N.º 1, donde 32 personas fueron asesinadas en un doble ataque.
La Penitenciaría del Litoral —y en general el sistema penitenciario ecuatoriano— se mantiene como uno de los epicentros de la crisis de violencia criminal que golpea al país. Desde 2021, alrededor de 600 reclusos han sido asesinados dentro de las cárceles, la mayoría en enfrentamientos entre organizaciones delictivas por control territorial interno.
La situación se agrava en el contexto del conflicto armado interno declarado en 2024 por el presidente Daniel Noboa, medida que derivó en la militarización parcial de varias prisiones. Aun así, las muertes continúan aumentando: solo en 2025, Ecuador supera ya los 7.000 asesinatos a escala nacional, según cifras oficiales.











