Un hombre acudió a la Fiscalía del edificio La Merced, en el centro de Guayaquil, para denunciar que fue víctima de un secuestro exprés durante las festividades de Año Nuevo en Salinas, en la provincia de Santa Elena.
El ciudadano relató que viajó con fines turísticos para despedir el 2025 en el balneario, como lo hacía habitualmente cada año, sin imaginar que terminaría viviendo una experiencia traumática.
“Yo fui solo por turismo a recibir el Año Nuevo en Salinas y allá me hicieron secuestro exprés”, declaró ante las autoridades.
Según su testimonio, el hecho ocurrió alrededor de las 02:00 del 1 de enero, luego de haber participado en los festejos por la llegada del Año Nuevo en el Malecón de Salinas. Posteriormente, tomó un taxi a pocas cuadras del malecón con destino al hotel donde se hospedaba.
El denunciante tenía previsto permanecer en la playa durante el feriado del 2 de enero, sin embargo, tras lo ocurrido, se vio obligado a regresar de inmediato a Guayaquil.
“El taxi que me recogió subió a dos personas y hasta ahí me acuerdo. Me levanté a las cinco de la mañana en un terreno baldío, sin zapatos, sin maleta y sin teléfono”, relató la víctima.
El hombre señaló que presume haber sido escopolaminado durante el trayecto. “Es muy probable que me hayan escopolaminado porque cuando me levanté no tenía olfato, me dolía la garganta y tenía un dolor de cabeza horrible. Pasé sábado y domingo completamente dormido”, explicó.
Al recuperar la conciencia, se percató de que únicamente conservaba unos pocos dólares en el bolsillo, mientras que todas sus pertenencias habían sido sustraídas. De inmediato regresó al hotel y, desde su computadora, procedió a bloquear sus tarjetas de crédito y débito.
El afectado estimó que las pérdidas económicas, entre el teléfono celular robado y el dinero sustraído de sus cuentas bancarias, ascienden a al menos $3.000.
“Vi que habían hecho efectivos móviles, me vaciaron las cuentas también. Ahora, por trabajo, necesito la denuncia específicamente del teléfono, que es de la empresa”, señaló.
El ciudadano indicó que suele viajar a Santa Elena cada Año Nuevo y realizar recorridos por varios pueblos de la Ruta del Spondylus, sin haber experimentado antes una situación similar.
Pese a la gravedad del hecho, manifestó sentirse afortunado. “Me siento afortunado porque estoy aquí y puedo seguir trabajando”, expresó.
Finalmente, recomendó a la ciudadanía no tomar taxis en la calle y optar por servicios de transporte mediante aplicaciones de confianza, como medida de prevención frente a este tipo de delitos.
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