Entre el 1 de febrero y el 2 de marzo de 2026 se aplicará la veda reproductiva del cangrejo rojo (Ucides occidentalis) y del cangrejo azul (Cardiosoma crassum), según lo acordado en una reunión de trabajo entre el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca (MAGP), el Instituto Público de Investigación de Acuacultura y Pesca (Ipiap) y representantes del sector dedicado a la recolección de cangrejo.
De acuerdo con la información oficial, la decisión se fundamenta en criterios técnicos y científicos definidos por el Ipiap, tras muestreos realizados a las poblaciones de ambas especies. El objetivo de la medida es proteger su reproducción, garantizar poblaciones saludables y asegurar la sostenibilidad del recurso a largo plazo, en beneficio de las comunidades costeras que dependen de esta actividad.
Sustento científico de la veda
Los análisis que respaldan la veda incluyen la identificación del sexo, la talla y el peso de los ejemplares, así como la evaluación de su condición reproductiva. Estos estudios permiten determinar las fases en las que machos y hembras se encuentran aptos para el apareamiento y la fertilización y, en el caso de las hembras, para la formación y liberación de la masa de huevos.
Además, se aplican métodos estadísticos que permiten confirmar que los datos obtenidos corresponden al patrón biológico real de las especies, lo que respalda técnicamente la definición del periodo de veda.
Según el boletín oficial, las vedas reproductivas constituyen una medida esencial de manejo pesquero, ya que permiten que los animales completen procesos clave, como la maduración de los órganos reproductores y el apareamiento, sin la presión que genera la extracción humana.
Riesgo de sobreexplotación
El cangrejo rojo y el cangrejo azul son especies de crecimiento lento y con una distribución limitada a ecosistemas de manglar. Actualmente, su aprovechamiento se realiza únicamente mediante la captura en estado silvestre.
La autoridad advirtió que, pese a que la actividad extractiva se orienta exclusivamente a machos y a que existen dos periodos de veda que protegen aproximadamente el 30 % de sus poblaciones, estas especies pueden pasar con facilidad a condiciones de sobreexplotación si no se aplican medidas de manejo adecuadas.
Compromiso con las comunidades
Finalmente, el MAGP reiteró su compromiso con la conservación de los ecosistemas de manglar, el manejo responsable de los recursos pesqueros y el trabajo conjunto con las comunidades recolectoras. El objetivo, señaló la cartera de Estado, es promover una actividad productiva sostenible que garantice el sustento de las familias que dependen de la recolección de cangrejo.











