La Corte Nacional de Justicia (CNJ), máxima instancia jurisdiccional ordinaria en Ecuador, atraviesa una crisis institucional profunda que amenaza con paralizar el sistema judicial. Aunque la Corte debería estar integrada por 21 jueces titulares, actualmente solo opera con diez y para 2027 —tras la salida de varios magistrados— quedaría con solo cuatro, insuficientes incluso para sesionar con normalidad.
La crisis radica en la falta de concursos públicos activos para designar nuevos jueces y conjueces, procedimientos que están paralizados desde hace años. El organismo responsable de convocar y organizar estos concursos, el Consejo de la Judicatura (CJ), no ha iniciado los procesos para elegir a los magistrados faltantes, pese a la urgencia institucional.
Salida masiva de jueces
De los diez magistrados que conforman actualmente la Corte, varios están por concluir su periodo:
El presidente encargado Marco Rodríguez, junto con Daniella Camacho, Katherine Muñoz y Consuelo Heredia, dejarán sus cargos en enero de 2027.
Felipe Córdova saldrá en febrero y José Suing en mayo del mismo año.
Esto implica que solo cuatro jueces —Enma Tapia, Milton Velásquez, Rosana Morales y Alejandro Arteaga— permanecerían en funciones en el pleno de la Corte.
La Constitución y la normativa judicial exigen un mínimo de 12 votos para elegir al presidente de la Corte Nacional de Justicia, pero con tan pocos magistrados esa mayoría será imposible de alcanzar, lo que podría llevar a una acefalía del órgano.
Obstáculos institucionales y políticos
La paralización de los concursos responde en parte a la inestabilidad dentro del Consejo de la Judicatura, cuyo presidente, Mario Godoy, enfrenta investigaciones penales, pedidos de renuncia y un proceso de destitución en la Asamblea Nacional que podría dejar al CJ sin liderazgo claro. Esto extiende aún más la falta de avance en las designaciones de jueces.
Organizaciones y analistas jurídicos han señalado que esta crisis no solo es administrativa, sino que refleja un problema más profundo de captura política del sistema judicial y falta de mecanismos efectivos de transparencia y meritocracia para la selección de jueces.
Impacto en la administración de justicia
La CNJ es clave para resolver causas de alto impacto, incluidas las relacionadas con corrupción, crimen organizado, y conflictos de interés político. La prolongada falta de jueces y el uso de conjueces provisionales generan un acumulamiento de causas, retrasos procesales y cuestionamientos sobre la capacidad del sistema jurídico para cumplir con sus funciones constitucionales de manera efectiva e independiente.
Los próximos meses serán decisivos para definir si Ecuador logra activar los procesos de selección necesarios para restituir la Corte Nacional de Justicia o si, por el contrario, el vacío institucional profundiza la crisis de legitimidad en la función judicial.











