Un proceso de renovación parcial del máximo organismo electoral del Ecuador, el Consejo Nacional Electoral (CNE), enfrenta atrasos y cuestionamientos por irregularidades y dificultades organizativas, a medida que se intenta completar el concurso público de méritos y oposición para reemplazar a dos vocales cuyas funciones culminarán este año.
El concurso —organizado por el **Consejo de Participación Ciudadana y Control Social (CPCCS)— está en la etapa de oposición, que implica la elaboración de un examen escrito y práctico para evaluar conocimientos de los 163 postulantes admitidos. Sin embargo, el proceso presentó un contratiempo significativo: ninguno de los 20 catedráticos nominados por universidades para redactar el banco de preguntas cumplió con los requisitos legales necesarios, por lo que ninguna carpeta fue admitida, según el informe técnico del equipo asesor.
Este hecho obliga a la comisión ciudadana a volver a solicitar nombres o documentación correcta a las universidades, lo que retrasa aún más el concurso, que ya lleva varios años en curso desde su inicio en 2021.
Además, aún no está definido cómo se realizará el sorteo que determinará qué vocales —principales y suplentes— dejarán el CNE una vez que se designen sus reemplazos. Este sorteo debe ser regulado por un instructivo formal que garantice transparencia y publicidad del proceso, aún pendiente de emisión.
El CNE, según normativa constitucional, es el organismo encargado de organizar y supervisar los procesos electorales en el país, con cinco vocales principales elegidos por concurso de oposición y méritos para períodos de seis años, con renovación escalonada cada tres años.
La comisión ciudadana encargada del concurso está integrada por diez personas, apoyadas por un grupo técnico de asesores. Una vez que se complete la etapa de oposición y la impugnación ciudadana, se elaborará un informe final con las notas obtenidas por los aspirantes, el cual permitirá al CPCCS decidir a los candidatos mejor puntuados para ocupar las vacantes.
Este proceso se desarrolla en un contexto de preparación de las elecciones seccionales de 2027, donde el CNE tendrá un rol clave en la organización de comicios de autoridades locales y de representación ciudadana.











