El Gobierno de Colombia oficializó hoy la imposición de un arancel del 30 % a ciertos productos originarios de Ecuador, como respuesta recíproca a la decisión del Gobierno de Ecuador de aplicar una tasa similar sobre las importaciones colombianas que entró en vigencia el 1 de febrero pasado.
La medida, establecida en el Decreto 170 de 2026, fue publicada en el Diario Oficial colombiano y entra en vigor de inmediato. Afecta a productos agrícolas, industriales y alimentarios ecuatorianos incluidos en 23 partidas arancelarias desagregadas en 73 subpartidas, entre los cuales están el arroz, frijoles, grasas y aceites, cacao en polvo, alcoholes, insecticidas, fungicidas, desinfectantes y artículos plásticos, entre otros.
Contexto y causas
La medida se da en el marco de una creciente tensión comercial bilaterial tras la decisión del Gobierno ecuatoriano de imponer una tasa de seguridad equivalente a un arancel del 30 % a importaciones desde Colombia — una medida que Quito justificó por un déficit comercial persistente con su vecino y un presunto incumplimiento de cooperación en seguridad fronteriza.
Colombia ha defendido su medida como respuesta legítima a lo que considera una acción contraria a las normas de la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y ha presentado demandas ante el Tribunal de Justicia de ese organismo para impugnar los aranceles ecuatorianos.
Impactos económicos y sectoriales
La imposición de aranceles recíprocos entre ambos países ha encendido alertas en sectores productivos y exportadores. Organizaciones empresariales en Ecuador advierten que un arancel del 30 % en Colombia podría afectar cerca de USD 273 millones en exportaciones anuales, poniendo en riesgo hasta 40 000 empleos, especialmente en productos como aceite de palma, atún, plásticos y manufacturas vinculadas al mercado colombiano.
Adicionalmente, gremios en Colombia han señalado que las tensiones arancelarias dañan el libre comercio regional y pueden fomentar prácticas como el contrabando, afectando a productores en ambos países.











