Los caudales de los ríos Yanuncay, Tomebamba, Machángara y Tarqui, que abastecen a Cuenca y alimentan el embalse Mazar del Complejo Hidroeléctrico Paute Integral, se mantienen entre condiciones normales y bajas, según el reporte diario de Etapa EP.
De acuerdo con la entidad, Yanuncay, Tomebamba y Machángara continúan en estado normal; sin embargo, Tomebamba y Machángara se aproximan al umbral de caudal bajo, establecido en 2 metros cúbicos por segundo (m³/s). En contraste, el Tarqui permanece en nivel bajo.
Los caudales registrados son los siguientes:
Yanuncay: 3,36 m³/s
Tomebamba: 2,10 m³/s
Machángara: 2,06 m³/s
Tarqui: 1,71 m³/s
Entre los cuatro afluentes, el Yanuncay presenta la mejor condición hídrica. La recarga de este río, junto con la del Tarqui, proviene principalmente de la llanura de Quimsachocha, mientras que el Tomebamba se abastece del Parque Nacional El Cajas y el Machángara de zonas de páramo.
Estos ríos forman parte del sistema hídrico que alimenta el embalse Mazar. Su conexión se da de manera secuencial: el Yanuncay confluye con el Tarqui en el sector de Tres Puentes; posteriormente, el Tarqui se une al Tomebamba en la zona del parque Paraíso.
Por su parte, el Machángara se integra al Tomebamba a la altura del Parque Industrial, dando origen al río Cuenca, que más adelante desemboca en el río Paute, en el sector de El Descanso, desde donde continúa su recorrido hacia el embalse Mazar.
El río Paute constituye el eje principal de drenaje de la cuenca hidrográfica del mismo nombre y recibe aportes de otros afluentes como los ríos Burgay, Jadán, Gualaceo y Cutilcay, además de corrientes menores. A este sistema se suman descargas provenientes de drenes ubicados en seis subcuencas principales —Collay, Pindilig, Mazar, Llavircay, Juval y Púlpito, entre otras— que confluyen finalmente en el embalse.
Las autoridades mantienen el monitoreo permanente de los caudales ante la importancia de estos ríos para el abastecimiento de agua potable y la generación hidroeléctrica.











