El juicio del caso Las Malvinas continúa su curso. La mañana del lunes 24 de noviembre de 2025 se reinstaló la diligencia de manera presencial y telemática, en la que la Fiscalía siguió presentando pruebas periciales, entre ellas el testimonio de un mayor de la Policía encargado de dos informes técnicos.
Militares crearon un chat grupal para coordinar acciones legales
Durante los allanamientos del 23 de diciembre de 2024 en la Base Aérea de Taura, la Policía decomisó los teléfonos de los 16 militares inicialmente procesados. El perito explicó que siete dispositivos estaban bloqueados y que logró extraer información de solo dos mediante software especializado.
Ese análisis permitió descubrir un chat grupal creado por los uniformados para conversar sobre lo ocurrido la noche del 8 de diciembre de 2024 con los cuatro menores. En el chat se abordaban temas como la aprehensión, la contratación de un abogado y una reunión realizada por Zoom entre los involucrados.
El perito también mencionó que uno de los mensajes hacía referencia a que “en los informes nadie puso que hubo un disparo”, evidenciando coordinación entre los procesados.
Policía detalla inconsistencias entre dos reconstrucciones de los hechos
La audiencia continuó con la intervención de otro mayor de Criminalística, autor del primer informe de reconstrucción de los hechos relacionados con la detención de los adolescentes Josué, Ismael, Nehemías y Steven.
El uniformado describió inicialmente la falta de iluminación en el sector de la avenida 25 de Julio, en el sur de Guayaquil, donde los menores fueron aprehendidos tras la alerta de un supuesto robo. Según las primeras versiones policiales, los jóvenes fueron trasladados en camionetas hasta la Base Aérea de Taura.
En el trayecto, añadió el perito, los uniformados habrían atendido una alerta de disturbios en un night club y, posteriormente, continuaron hacia un camino de tercer orden, donde los menores ayudaron a mover un tronco que bloqueaba el paso antes de ser liberados.
El mayor aclaró que en esta primera reconstrucción, realizada en marzo de 2025, los militares no mencionaron agresiones físicas contra los adolescentes.
Sin embargo, en una segunda reconstrucción, llevada a cabo en abril de 2025, aparecieron nuevas revelaciones: se describieron golpes, latigazos e insultos propinados a los cuatro menores durante su detención.
Estas diferencias entre las versiones se han convertido en un punto crucial de análisis para la Fiscalía en la acusación por desaparición forzada contra 17 militares de la Fuerza Aérea Ecuatoriana.











