El Centro de Privación de Libertad de Machala se prepara para cerrar definitivamente sus puertas en los próximos días, poniendo fin a más de siete décadas de funcionamiento dentro del sistema penitenciario ecuatoriano.
El anuncio fue confirmado por el comandante de la Policía Nacional en la Zona 7, Renato González, quien informó que actualmente se ejecuta un proceso progresivo de traslado de las personas privadas de libertad hacia otros centros penitenciarios del país.
La medida forma parte de un plan que busca desocupar completamente las instalaciones antes de su clausura definitiva.
De acuerdo con la información proporcionada por las autoridades, en el interior del centro carcelario permanecen actualmente 447 personas privadas de libertad. Esta cifra se redujo luego de un operativo realizado recientemente durante la madrugada, en el que aproximadamente 400 internos fueron trasladados bajo estrictas medidas de seguridad hacia otras cárceles.
Las autoridades indicaron que los traslados se realizan de manera escalonada con el objetivo de garantizar el orden y la seguridad tanto de los internos como del personal encargado del operativo. Además, se busca evitar cualquier tipo de incidente durante el proceso de reubicación.
El comandante González explicó que en los próximos días se ejecutará el último traslado de internos, lo que permitirá dejar completamente vacías las instalaciones del penal machaleño. Una vez concluido este procedimiento se procederá al cierre formal del establecimiento.
Como parte de este proceso también se prevé la realización de un acto oficial que marcará el fin de la historia de este centro de reclusión, el cual ha formado parte de la estructura institucional de la ciudad por más de 70 años.
Durante décadas, la cárcel de Machala albergó a cientos de personas privadas de libertad, en su mayoría provenientes de distintos cantones de la provincia de El Oro.
El cierre del penal representa un cambio significativo dentro de la reorganización del sistema penitenciario en la región, ya que durante años este centro fue uno de los principales lugares de reclusión de la provincia.
Con la salida del último grupo de internos y la posterior ceremonia de clausura, la cárcel de Machala pasará a la historia como uno de los recintos penitenciarios más antiguos de la zona sur del país.











