En la ciudad de Machala se desarrolló una reunión del Bloque de Seguridad junto al Gabinete Ministerial, encabezada por el presidente de la República, Daniel Noboa, con el objetivo de evaluar los resultados del reciente toque de queda y planificar nuevas estrategias contra el crimen organizado.
El encuentro se realizó tras la finalización de esta medida excepcional, que estuvo vigente del 15 al 30 de marzo de 2026 en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas.
Durante la reunión, las autoridades analizaron el balance preliminar del operativo. Según datos del Ministerio del Interior, hasta el 29 de marzo se registraron 1.283 personas aprehendidas en el marco del toque de queda.
El ministro de Defensa, Gian Carlo Loffredo, señaló que las acciones ejecutadas permitieron alcanzar objetivos militares importantes, incluyendo la intervención de guaridas, la destrucción de estructuras criminales y la captura de objetivos de mediano y alto valor.
Asimismo, anunció que ya se encuentran en planificación nuevos operativos militares en distintos puntos del país, como parte de la estrategia del Gobierno para enfrentar a los grupos armados organizados.
El toque de queda fue una de las principales medidas adoptadas dentro del estado de excepción para frenar la violencia ligada al narcotráfico y al crimen organizado, en un contexto donde Ecuador enfrenta una escalada de inseguridad sin precedentes.
Pese a los resultados presentados por el Gobierno, el impacto real de la medida sigue siendo motivo de debate, ya que, aunque se lograron múltiples detenciones y operativos, persisten los desafíos en materia de seguridad en varias zonas del país.
Con este escenario, el Ejecutivo busca reforzar su estrategia con nuevas intervenciones, manteniendo el enfoque en debilitar las estructuras criminales y recuperar el control territorial.