Australia anunció un paquete de restricciones a las apuestas deportivas, en un intento por reducir su impacto social, especialmente en niños y jóvenes.
El Gobierno, liderado por el primer ministro Anthony Albanese, presentó reformas que buscan limitar la exposición a la publicidad de apuestas, consideradas un problema de salud pública en ese país.
Entre las principales medidas destacan:
- Límite de tres anuncios por hora en televisión entre las 06:00 y 20:30
- Prohibición total de publicidad durante transmisiones deportivas en ese horario
- Restricción de anuncios en radio durante horarios escolares
- Eliminación de publicidad de apuestas en estadios y uniformes deportivos
- Prohibición del uso de celebridades y deportistas en promociones
Además, las plataformas digitales solo podrán mostrar anuncios a usuarios mayores de 18 años que estén registrados, buscando reducir el acceso de menores a este tipo de contenido.
Las reformas entrarán en vigor a partir de 2027 y forman parte de un esfuerzo por disminuir los altos niveles de pérdidas económicas asociadas al juego, que en Australia alcanzan cifras récord a nivel mundial.
Sin embargo, las medidas han generado críticas. Expertos y sectores políticos consideran que no son lo suficientemente estrictas, ya que no incluyen una prohibición total de la publicidad de apuestas, como recomendaban informes previos.
A pesar de ello, el Gobierno defiende la iniciativa como la reforma más importante en la historia del país en materia de regulación del juego, con el objetivo de reducir la influencia de las apuestas en el deporte y proteger a los sectores más vulnerables.
Este caso reabre el debate global sobre el impacto de las apuestas deportivas y la necesidad de establecer límites más estrictos en su promoción, especialmente en entornos vinculados al deporte.