Mientras el país se debatía en 2021 en una de las campañas presidenciales más polarizadas de su historia, un vehículo blindado Ford Edge, de placas GTB-3810, habría sido puesto a órdenes de Andrés Arauz, entonces candidato de la coalición Unión por la Esperanza (UNES), que cobijaba a lo que ahora es el movimiento de la Revolución Ciudadana (RC5).
Una investigación de la Policía Nacional en colaboración con agencias internacionales permitió compartir la información que daría cuenta de que el todoterreno le pertenecía al narcotráfico balcánico, y que habría sido puesto al servicio del también exsecretario de la RC por orden de Jezdimir Srdan, alias Brate (pana, en serbio).
Srdan habría comandado una organización criminal integrada, además, por Uros Kolakovik y Billa Perparim, quienes habrían obtenido cédulas, nombres e identidad ecuatorianas de forma irregular en la pandemia del COVID-19.
El objetivo habría sido beneficiarse de la prohibición de extraditar a ciudadanos ecuatorianos, norma vigente desde 2008 y reformada durante el gobierno de Daniel Noboa.











